El ácido poli-beta-hidroxibutírico, sustancia activa principal de ALBIT®, y sus derivados interactúan con los receptores del sistema de NADPH oxidasa de las plantas, ubicados en la superficie de las células. El potenciamiento de la actividad de NADPH oxidasa de las plantas crea oxígeno singlete u otras formas de oxígeno activo (FOA) en concentraciones elevadas que, sin embargo, no tienen ningún efecto pernicioso sobre las plantas.
Este proceso activa la producción de toda una serie de fermentos antioxidantes vegetales (superóxido dismutasa, peroxidasa, glutatión deshidrogenasa, glutatión reductasa) con capacidad de detoxificación de las formas de oxígeno activo. El elevado nivel de los fermentos antioxidantes en las células de las plantas también origina un aumento del contenido de ácido ascórbico y clorofila. Cualquier tipo de estrés, ya sean cambios bruscos de temperatura, heladas, humedad excesiva, daños mecánicos y otros, supone la acumulación de FOA y el deterioro de la clorofila, pero cuando las plantas han sido tratadas con ALBIT®, muestran una resistencia aumentada a todas estas situaciones.
El mejor ejemplo para ilustrar la capacidad antiestrés del producto ALBIT® es su aplicación con éxito cuando se lleva a cabo el trasplante de los plantones. Durante la plantación, las plantas y los árboles sufren una gran cantidad de estrés. El tratamiento con ALBIT® ayuda a las plantas a minimizar dicho estrés y a activar su crecimiento y desarrollo en cuanto se dan las condiciones para ello. De este modo, ALBIT® logra reducir el número de plantas muertas y, en consecuencia, los costos adicionales en plantas nuevas.
Los efectos también se observan con los abonos minerales que se utilizan para la fertilización foliar de las plantas en el proceso de la vegetación, y en particular en lo que se refiere a la urea. Por ejemplo, el uso de la urea en los campos de trigo permite suministrar a las plantas el nitrógeno accesible para la formación de la cosecha, y asimismo aumenta el contenido de proteína (gluten) en el grano. Los fertilizantes foliares con urea (30-40 kg de sustancia activa por 1 ha) se aplican para mejorar la calidad del grano del trigo de invierno. Al emplear estas dosis, se crean unas concentraciones de urea en la solución de trabajo de entre un 10 % y un 15 %, e incluso de un 30 % si el tratamiento se realiza mediante aplicación por medios aéreos. Hay que tener presente que el uso de urea en concentraciones superiores al 1 % puede causar quemaduras en las plantas. Sin embargo, ALBIT®, en combinación con la urea, elimina el efecto estresante del abono foliar.
La sensibilización de las plantas contra el estrés incluye determinadas etapas de los sistemas y mecanismos que ALBIT® induce en el proceso de inmunización de las plantas. Se ha demostrado, por ejemplo, que los procesos de fitoinmunidad están estrechamente vinculados con la actividad de las fitohormonas. En este sentido, el producto también puede tener efecto a través de la regulación de la actividad auxínica. Además, la mejora de la tolerancia al cambio brusco de las temperaturas y de la resistencia a la contaminación del medioambiente pueden incrementar el contenido de los principales pigmentos fotosintéticos (clorofilas), el aumento de la intensidad fotosintética y la síntesis elevada de antioxidantes en las células, que conllevan una recuperación acelerada de las plantas después de haber sufrido eventos estresantes.