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Sobre ALBIT

Qué es ALBIT®

ALBIT® es un bioactivador de última generación con 6 patentes registrados, de origen biológico, que aumenta la resistencia de las plantas a la sequía y a otras formas de estrés causadas por factores ambientales adversos, además de inmunizar a las plantas contra una amplia gama de enfermedades, neutralizar los efectos del estrés de los plaguicidas y fertilizantes químicos, y mejorar la germinación de las semillas. ALBIT® previene hasta un 35 % la pérdida de las cosechas, junto con una mejora significativa en la propia calidad de la cosecha.

La alta eficiencia de ALBIT® se debe al hecho de que, a diferencia de la mayoría de los productos análogos, ALBIT® no estimula directamente el crecimiento, sino que mejora el estado general de la planta y la protege de estreses abióticos, con lo cual potencia la inmunidad natural de la planta, y ello redunda en una mejora del rendimiento de la producción.

Los efectos positivos de ALBIT® se han demostrado en más de 250 ensayos, con 70 tipos de cultivos agrarios en más de 40 países, y con diferentes condiciones climáticas y de suelo.

Composición

Sustancia activa principal

La principal sustancia activa de ALBIT® es un biopolímero natural ácido poli-beta-hidroxibutírico (PGB). El contenido de PGB en las células de la bacteria productora Bacillus megaterium alcanza un 77 % de la biomasa seca. La segunda bacteria, la Pseudomonas aureofaciens, refuerza la síntesis del PGB por parte de la productora principal, y genera despolimerasas y otros fermentos que también transforman el PGB en formas fisiológicamente activas para las plantas (tales como oligómeros y beta-aminobutirato).

En condiciones normales, estas bacterias viven en las raíces de las plantas, estimulan su crecimiento y las protegen de enfermedades y condiciones ambientales desfavorables. La composición también incorpora sustancias que estabilizan y potencian el efecto de la sustancia principal: sulfato de magnesio, fosfato de potasio, nitrato de potasio, urea y extracto de coníferas. Estos componentes tienen una función protectora del PGB, cuya actividad refuerzan en torno a 10 veces.

ALBIT® es un producto con residuo cero, completamente inocuo para los seres humanos, plantas y abejas, no contiene microorganismos vivos, lo que hace que el efecto del producto sea más estable, menos susceptible a las condiciones ambientales.

Equipo de fermentación especialmente desarrollado para sintetizar PGB

Composición

El producto ALBIT® tiene la siguiente composición:

Ácido poli-beta-hidroxibutírico (PHB) total 0,62%
Nitrógeno (N) total 7,50%
Fósforo (P2O5) total 6,00%
Potasio (K2O) total 4,50%
Magnesio (MgO) total 0,62%
Azufre (SO4) total 2,70%
Microelementos (Mo, Fe, Co, Mn, Cu, Ni, Zn en forma de sulfatos y cloruros) totale 4,60%
Aminoácidos (alanina, arginina, ácido aspártico, ácido glutámico, glicina, histidina, hidroxiprolina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, ornitina, fenilalanina, prolina, serina, treonina, tirosina, valina, triptófano) totales 10,23%
Biomasa orgánica hidrolizada de las bacterias beneficiosas del suelo (Bacillus megaterium y Pseudomonas aureuofaciens) total 20,00%

Mecanismos de acción

El mecanismo de acción de ALBIT® se basa en la estimulación de las reacciones protectoras naturales de las plantas. ALBIT® interactúa con los receptores de la NADPH oxidasa de la planta, que activa la expresión de un complejo de enzimas antioxidantes (superóxido dismutasa, reductasa de dehidroascorbato y reductasa de glutatión).

Las plantas tratadas con ALBIT® adquieren una mayor resistencia al estrés causado por los plaguicidas, la sequía, las temperaturas extremas, las heladas, la contaminación química del suelo, la salinización y otros. El indicador de resistencia al estrés de las plantas tratadas con ALBIT es el alto contenido de clorofila. La activación de la NADPH oxidasa, estimulada por ALBIT®, también induce a la síntesis de ácido salicílico, un compuesto de señalización extremadamente activo que inmuniza a las plantas contra las enfermedades a través de la resistencia sistémica adquirida. Como resultado, los tejidos vegetales adquieren una resistencia no específica a una amplia gama de agentes patógenos.

Esquema de acción de ALBIT®

Inocuidad

ALBIT® es un producto con residuo químico cero, completamente inocuo para los seres humanos, plantas y abejas.

La principal sustancia activa de ALBIT®, el ácido poli-beta-hidroxibutírico, pertenece a los polímeros biocompatibles totalmente inocuos. Los gránulos de PGB que contiene ALBIT® se destruyen por completo en pocos días debido a la microflora natural del suelo y de las plantas.

Por otra parte, ALBIT® es un producto con residuo químico cero gracias a que se emplea en dosis pequeñas. Por ejemplo, la concentración de ALBIT® más elevada para los tratamientos foliares es de 0,25 %, y para el tratamiento de las semillas, del 2 %. Con una aplicación foliar en la cantidad máxima de agua por hectárea, 2000 litros, la distribución de los componentes por hectárea es la siguiente:

• Potasio – 38,9 gr por hectárea;
• Nitrato – 28,3 gr por hectárea;
• Fosfato – 25,6 gr por hectárea;
• Magnesio – 3,1 gr por hectárea;
• Sulfato – 17,9 gr por hectárea;
• Urea – 92,3 gr por hectárea.

El contenido de los componentes aportados por hectárea empleando la solución de trabajo de ALBIT® – incluso con la concentración máxima posible – es entre 1,2 y 11,5 veces menor que el contenido natural de estas sustancias en las propias plantas. En este caso, cada planta obtiene solo una parte mínima de la solución, y en realidad la cantidad de sustancias que aporta ALBIT® es incluso inferior.

De esta manera, cuando se manejan las dosis recomendadas de la solución de trabajo de ALBIT®, se aporta una cantidad ínfima de sustancias minerales; mucho menos, de hecho, que la cantidad natural que contienen las propias plantas, y en consecuencia no queda concentración residual después de su aplicación.

Mejoras y patentes

El principal éxito de ALBIT® es que, 25 años después de su invención, sigue siendo un producto vigente y con demanda de mercado, ya que no tiene competidores análogos hasta la fecha. Para mantener esta posición de preeminencia, ALBIT® es objeto de una constante optimización de las tecnologías de uso del producto y, a fin de mejorar su composición, se presta atención permanente y prioritaria a la investigación científica. El resultado de estos esfuerzos es que existen 6 patentes del ALBIT® a nivel mundial.

Patentes registradas de ALBIT®

Antiestrés

El ácido poli-beta-hidroxibutírico, sustancia activa principal de ALBIT®, y sus derivados interactúan con los receptores del sistema de NADPH oxidasa de las plantas, ubicados en la superficie de las células. El potenciamiento de la actividad de NADPH oxidasa de las plantas crea oxígeno singlete u otras formas de oxígeno activo (FOA) en concentraciones elevadas que, sin embargo, no tienen ningún efecto pernicioso sobre las plantas.

Este proceso activa la producción de toda una serie de fermentos antioxidantes vegetales (superóxido dismutasa, peroxidasa, glutatión deshidrogenasa, glutatión reductasa) con capacidad de detoxificación de las formas de oxígeno activo. El elevado nivel de los fermentos antioxidantes en las células de las plantas también origina un aumento del contenido de ácido ascórbico y clorofila. Cualquier tipo de estrés, ya sean cambios bruscos de temperatura, heladas, humedad excesiva, daños mecánicos y otros, supone la acumulación de FOA y el deterioro de la clorofila, pero cuando las plantas han sido tratadas con ALBIT®, muestran una resistencia aumentada a todas estas situaciones.

El mejor ejemplo para ilustrar la capacidad antiestrés del producto ALBIT® es su aplicación con éxito cuando se lleva a cabo el trasplante de los plantones. Durante la plantación, las plantas y los árboles sufren una gran cantidad de estrés. El tratamiento con ALBIT® ayuda a las plantas a minimizar dicho estrés y a activar su crecimiento y desarrollo en cuanto se dan las condiciones para ello. De este modo, ALBIT® logra reducir el número de plantas muertas y, en consecuencia, los costos adicionales en plantas nuevas.

Diferencia entre plantones de tomates sin tratar con ALBIT® y plantones tratados inmediatamente después de su plantación (Badajoz, 2018)

ALBIT para Olivo

Evolución de una nueva plantación de olivar tratada con ALBIT®

Los efectos también se observan con los abonos minerales que se utilizan para la fertilización foliar de las plantas en el proceso de la vegetación, y en particular en lo que se refiere a la urea. Por ejemplo, el uso de la urea en los campos de trigo permite suministrar a las plantas el nitrógeno accesible para la formación de la cosecha, y asimismo aumenta el contenido de proteína (gluten) en el grano. Los fertilizantes foliares con urea (30-40 kg de sustancia activa por 1 ha) se aplican para mejorar la calidad del grano del trigo de invierno. Al emplear estas dosis, se crean unas concentraciones de urea en la solución de trabajo de entre un 10 % y un 15 %, e incluso de un 30 % si el tratamiento se realiza mediante aplicación por medios aéreos. Hay que tener presente que el uso de urea en concentraciones superiores al 1 % puede causar quemaduras en las plantas. Sin embargo, ALBIT®, en combinación con la urea, elimina el efecto estresante del abono foliar.

La sensibilización de las plantas contra el estrés incluye determinadas etapas de los sistemas y mecanismos que ALBIT® induce en el proceso de inmunización de las plantas. Se ha demostrado, por ejemplo, que los procesos de fitoinmunidad están estrechamente vinculados con la actividad de las fitohormonas. En este sentido, el producto también puede tener efecto a través de la regulación de la actividad auxínica. Además, la mejora de la tolerancia al cambio brusco de las temperaturas y de la resistencia a la contaminación del medioambiente pueden incrementar el contenido de los principales pigmentos fotosintéticos (clorofilas), el aumento de la intensidad fotosintética y la síntesis elevada de antioxidantes en las células, que conllevan una recuperación acelerada de las plantas después de haber sufrido eventos estresantes.

Antídoto

ALBIT® es el único antídoto de origen biológico. Sus propiedades como tal le permiten evitar hasta un 35 % de pérdida de las cosechas. La acción de los plaguicidas en las hojas de las plantas merma significativamente el contenido de clorofila, y en consecuencia se produce una disminución del rendimiento de la cosecha. ALBIT® neutraliza con gran eficacia los efectos del estrés en las plantas y aumenta el contenido de clorofila.

ALBIT para Arroz

Mejor recuperación del arroz tratado con ALBIT® y los herbicidas en comparación
con el arroz tratado solo con los herbicidas (Sevilla, 2018)

La estimulación de la síntesis de clorofila y antioxidantes contribuye a la actividad de antídoto de ALBIT®. Está demostrado que, en un cultivo principal, el tratamiento con herbicidas disminuye un 35 % la cantidad de clorofila y un 32 % la de proteína. Gracias a la estimulación de estos procesos, ALBIT® contraviene este efecto, acelera la recuperación y permite preservar la cosecha. El efecto antídoto de ALBIT®, usado con plaguicidas en función del cultivo, puede alcanzar hasta un 93 %, lo que supone una importante reducción de las pérdidas de cosechas.

ALBIT para Legumbres

Mejor recuperación de la soja tratada con ALBIT® tras
la contaminación provocada por los herbicidas

Muchos plaguicidas y otros productos tienen un efecto antihormonal, es decir, una vez que penetran en la planta inhiben la acción de las fitohormonas. Las investigaciones realizadas con ALBIT® en el Instituto de Fisiología Vegetal de la Academia de Ciencias de Rusia han revelado que ALBIT no tiene un efecto antihormonal (antiauxínico, anticitoquínico o antigiberelínico), sino al contrario, los productos de transformación del ácido poli-beta-hidroxíbutirico (sustancia activa principal de ALBIT®) han demostrado un destacado efecto fitohormona, ya que ayudan recuperar el nivel hormonal de la planta.

Bioestimulante

Los productos de transformación del ácido poli-beta-hidroxibutírico (sustancia activa principal de ALBIT®) poseen un claro efecto auxínico. La actividad auxínica en las concentraciones funcionales de ALBIT® equivale a la solución 10-3 M del ácido indolacético. Se ha determinado que ALBIT® presenta una alta actividad auxínica gracias a que el producto tiene una influencia directa sobre las plantas, intensificando sus procesos bioquímicos, su crecimiento y el desarrollo y la distensión de las células. Esta actividad se asimila a la acción del ácido indol-3-acético (IAA), la principal auxina vegetal, en una concentración aproximada de 10–6 М.

Diferencia entre maíz sin tratar y maíz con dos tratamientos de ALBIT® (EE. UU., 2015)

El segundo mecanismo que regula el crecimiento de las plantas es la influencia estimulante de ALBIT® sobre la fotosíntesis, proceso fundamental del organismo vegetal. Durante la fotosíntesis, las plantas absorben la energía de la luz solar y sintetizan glucosa del dióxido de carbono y del agua (el antecesor de la mayoría de las sustancias del organismo vegetal). A menudo aquellos que observan los cultivos tratados con ALBIT® destacan unos «colores más verdes e intensos». La explicación es que el producto aumenta la cantidad de clorofila, el componente principal de la fotosíntesis. En los ensayos del Instituto de Investigaciones Científicas en Materia de Cultivo de Semillas y Selección de Leguminosas de Rusia se demuestra que, tras el tratamiento con ALBIT®, se produce un aumento promedio de un 6 % a un 12 % del contenido de clorofila en las hojas del rosal silvestre, de la cebolla y del césped. A la intensificación de la síntesis de clorofila contribuye que ALBIT® presente fragmentos de la molécula de clorofila (restos de fitina y de anillo porfírico), que penetran en el producto del extracto de pino y de la pasta con clorofila y carotina. ALBIT® también contiene una importante cantidad de magnesio (38,7 g/l), necesario para la síntesis de la clorofila. Además de los elevados índices de clorofila, en el marco de un ensayo realizado con el manzano en el Instituto de Investigaciones Científicas en Materia de Cultivo de Semillas y de Selección de Leguminosas de Rusia, se evidencia una acusada intensificación de la fotosíntesis (Fv/Fm) del 5 % al 7 %. Y de igual modo queda patente que el producto aumenta el almacenamiento de antioxidantes en las células vegetales, lo cual favorece la formación, a ritmo acelerado, de los nuevos elementos estructurales del organismo vegetal.

ALBIT para Olivo

Mayor contenido de clorofila en las hojas de olivar tratado con ALBIT®

ALBIT® estimula el crecimiento equilibrado tanto de la biomasa aérea como de la subterránea. Con ALBIT®, el peso de las raíces aumenta entre un 4 % y un 7 %; la longitud de raíces, entre un 6 % y un 11 %. La estimulación simultánea del crecimiento de la biomasa aérea y subterránea por efecto de ALBIT® permite a las plantas resistir mejor contra infecciones y asimilar los nutrientes a partir de las etapas iniciales de crecimiento. Por otra parte, ALBIT® facilita la formación temprana y el crecimiento reforzado de un potente sistema radical, y potencia la creación de las raíces secundarias tanto en los cultivos de cereales como en otras plantas.

ALBIT para Cacahuate

Diferencia en el desarrollo del sistema radical de naranjo sin tratar y tratado con ALBIT®

Una propiedad muy destacada de ALBIT® es que, por regla general, el producto acelera notablemente los plazos de las fases fenológicas de los cultivos agrícolas. Según los datos de los ensayos de los que disponemos, en el caso de los cereales esta aceleración puede alcanzar, por término medio, entre 1 y 12 días.

En los ensayos del Instituto de Investigación Científica de Selección y Cultivo de Semillas de Hortalizas (2001-2003) se constató que, con ALBIT®, la maduración de las hortalizas (tomates, pepinos, pimiento) se producía a una mayor velocidad y de forma simultánea. La cosecha se recogió casi íntegramente en la primera y la segunda recolección y, junto con el rendimiento total, se incrementó también la cosecha temprana. En el testigo se observaba que la maduración era más tardía y prolongada en el tiempo.

Evidentemente, este fenómeno se debe sobre todo a la alta actividad auxínica del producto. Además, ALBIT® contribuye a la acumulación de los antioxidantes en las células de las plantas, lo que facilita la formación acelerada de nuevos elementos estructurales del organismo vegetal. De otro lado, la eficacia del producto contra las enfermedades permite liberar más metabolitos plásticos para el crecimiento.

Gracias a sus propiedades estimulantes, el producto muestra una eficacia muy alta en la recuperación de la masa vegetal una vez que las plantas han sufrido daño mecánico. Por ejemplo, los tratamientos con ALBIT® ayudan a recuperar las plantas y los árboles tras haber sido dañados por el granizo.

Recuperación de la viña tratada con ALBIT® tras haber sido dañada por el granizo (Palma de Mallorca, 2017)

Esta propiedad de ALBIT® es esencial para los cultivos, y muy particularmente para aquellos como la viña, que se encuentra en zonas habitualmente expuestas a heladas y granizo. Un reciente caso de estudio es el de un viñedo de unas bodegas de Palma de Mallorca que quedó muy dañado por el granizo a principios de junio. Gracias a tres tratamientos con ALBIT®, con un intervalo de 30 días, fue posible recuperar completamente la masa vegetal de los viñedos. La viña floreció el 25 de julio de 2017, algo nada habitual en esta zona, al igual que la propia fecha de la vendimia, que fue el 11 de noviembre del mismo año. A pesar de una cosecha tan tardía, gracias a la efectividad de los tratamientos con ALBIT® fue posible una recuperación completa. Este método, por tanto, también se puede usar con éxito en las viñas, que necesitan recuperación después del daño por las heladas tardías que estropean los nuevos brotes.

Esta propiedad reparadora de ALBIT® ayuda a recuperar los olivos después de la recolección, ya que con la recolección mecanizada el árbol sufre un estrés tal que pierde gran cantidad de masa vegetal, un hecho que afectará negativamente a su rendimiento del año siguiente. Así pues, tras la recolección, el uso de ALBIT® logra recuperar significativamente la pérdida de masa verde.

Rebrote de la rama vieja y seca de olivo después de tratamientos con ALBIT® (Badajoz, 2018)

Recuperación de la masa vegetal, gracias al tratamiento con ALBIT®, perdida previamente por efecto de la recolección (Cádiz, 2017)

Con ALBIT®, el crecimiento vegetativo acelerado permite a las plantas acumular una reserva suficiente de metabolitos plásticos. Sin embargo, posteriormente, la estimulación del crecimiento de las plantas como consecuencia del uso de ALBIT® se complementa con la estimulación adelantada de la floración, la formación de los órganos generativos y la extracción selectiva de los nutrientes para dichos órganos, lo cual resulta en la formación de una alta cosecha adicional.

Inmunizador

ALBIT® posee las propiedades fúngicas. Esta acción fúngica, sin embargo, es indirecta, ya que el producto no contiene sustancias activas que destruyan directamente a los patógenos productores de enfermedades en las plantas. ALBIT® refuerza el sistema inmune de las plantas y fortalece su capacidad natural de resistencia a las enfermedades.

En numerosos ensayos se ha determinado que el producto combate las enfermedades de las plantas y las protege gracias a estos mecanismos básicos:

1. Los componentes de ALBIT® (ácido poli-beta-hidroxibutírico y otros) actúan sobre las plantas igual que los elicitores de los fitopatógenos, de tal modo que ponen sobre aviso a las plantas acerca de la infección. Como resultado, en los tejidos de las plantas se genera resistencia sistémica a una amplia gama de patógenos, con un efecto inmunizante similar al de los propios fungicidas sistémicos. Según los datos de los ensayos, el ácido poli-beta-hidroxibutírico actúa sobre los receptores de las proteínas quinasas de las paredes celulares de las plantas, poniendo en marcha los sistemas de señalización de la NADPH oxidasa y el adenilato ciclasa de respuesta de la planta a los patógenos. Las otras sustancias que forman parte de ALBIT® (hidroortofosfato y nitrato de potasio, sulfato de magnesio, polisacáridos-metabolitas de Bacillus megaterium y Pseudomonas aureofaciens) refuerzan su poder inmunizante. Entre los componentes minerales del producto hay uno particularmente importante a este respecto, el hidrofosfato, cuya capacidad de potenciar las reacciones defensivas de las plantas es conocida desde hace tiempo. La aplicación de ALBIT® aumenta la concentración de ácido salicílico en las células de la planta y la actividad de peroxigenasas y quitinasas. Los tejidos de las plantas, por otra parte, adquieren la antes mencionada resistencia no específica a una amplia gama de patógenos (o resistencia sistémica adquirida). En este sentido, el efecto de ALBIT® se asemeja al de los fungicidas sistémicos. Sin embargo, hay una diferencia fundamental, y es que los fungicidas, al distribuirse por la planta, surten un efecto biocida directo sobre los fitopatógenos. ALBIT®, por el contrario, causa la distribución del metabolito de señalización natural, el ácido salicílico, y por eso incluso los órganos de las plantas que no se hayan tratado con ALBIT® se inmunizan contra las enfermedades. Las respuestas inmunes se manifiestan en un periodo que oscila entre unas pocas horas y veinticuatro horas, una vez aplicado el producto (este aspecto depende de la planta y del modo de uso).

2. Como han demostrado los ensayos, existe una reacción de hipersensibilidad a la penetración de hifas de patógeno en las plantas tratadas con ALBIT®, que detectan la infección más temprano y disponen de tiempo para activar los mecanismos defensivos de fitoinmunidad.

3. La urea, otro de los componentes activos de ALBIT®, tiene una acción fungicida directa contra diversas enfermedades, como la roña (sarna) del manzano. De igual modo, se ha demostrado la capacidad de ALBIT® para inhibir la germinación de esporas y la esporulación de la Phytophthora infestans de Bary.

4. La intensa actividad auxínica de ALBIT® impide que los patógenos que hidrolizan las pectinas de las paredes celulares de las plantas penetren en la célula vegetal.

5. Las plantas, para inmunizarse, requieren un gasto energético adicional con el fin de sintetizar las proteínas defensivas y las sustancias de señalización, así como para el proceso de lignificación, etc. Pero gracias a que ALBIT® posee una elevada actividad estimulante de crecimiento, este gasto energético adicional se compensa hasta tal punto que el rendimiento de las plantas inmunizadas puede incluso disminuir si la inmunización no se acompaña de una estimulación del crecimiento y de un suministro adicional de nutrientes. El crecimiento y la diferenciación celular acelerados permiten, asimismo, reducir los niveles de afectación de las plantas por infecciones internas.

6. ALBIT® logra que se reestructure la comunidad natural de microbios de la rizosfera, reduciendo el número de microorganismos de fitopatógenos en el suelo у aumentando la microflora.

Estos factores aseguran la actividad fungicida de ALBIT®, que se manifiesta con una eficacia biológica de un 40–90 % contra las principales enfermedades de los cultivos agrícolas. La no especificidad de la respuesta inmune consigue que el producto aumente la resistencia de las plantas a una amplia gama de enfermedades.

Diferencia entre la colza en semillas tratadas y no tratadas con ALBIT®. Resultados 30 días después de la infestación de las semillas por mildiu (Peronospora parasitica)

Una propiedad fundamental de ALBIT® es que no contiene microorganismos vivos (a diferencia de la mayoría de los productos biológicos), sino sustancias activas purificadas de origen microbiano. Este aspecto es determinante para que su actividad no disminuya al utilizarlo junto con fungicidas.

A continuación exponemos un listado de enfermedades contra las cuales ALBIT® tiene probada actividad biológica. Estos datos proceden de los ensayos realizados hasta la fecha:

• Antracnosis del lino (Colletotrichum lini) – un promedio de 71 %;
• Carbón común de maíz (Ustilago maydis) – un promedio de 53 %;
• Carbón del trigo (Ustilago tritici) – un promedio de 39 %;
• Carbón volador de la cebada (Ustilago nuda) – un promedio de 52 %;
• Caries o tizón del trigo (Tilletia caries) – un promedio de 53 %;
• Cercospora (Cercospora beticola) – un promedio de 39 %;
• Excoriosis de la vid (Phomopsis viticola) – un promedio de 79 %;
• Fusariosis de la espiga (Fusarium graminearum) – un promedio de 35 %;
• Fusariosis de la raíz (Fusarium spp) – un promedio de 81 %;
• Fusariosis de las semillas (Fusarium oxysporum) – un promedio de 40 %;
• Helmintosporiosis (Drechslera teres) – un promedio de 60 %;
• Mancha borrosa (Bipolaris sorokiniana) – un promedio de 46 %;
• Mancha foliar (Alternaria tenuis) – un promedio de 50 %;
• Manchado negro del girasol (Phoma helianthi) – un promedio de 67 %;
• Mildiu (Sphacelotheca panicimiliacei) – un promedio de 31 %;
• Mildiu de la remolacha (Peronospora schachti) – un promedio de 48 %;
• Mildiu de la vid (Plasmopara viticola) – un promedio de 70 %;
• Oídio americano (Sphaerotheca morsuvae) – un promedio de 71 %;
• Oídio de la cebada (Erysiphe graminis) – un promedio de 89 %;
• Oídio de la vid (Uncinula necátor) – un promedio de 74 %;
• Oídio del trigo (Blumeria graminis) – un promedio de 51 %;
• Pie negro (Phoma betae) – un promedio de 70 %;
• Podredumbre gris (Botrytis cinerea) – un promedio de 49 %;
• Podredumbre húmeda del girasol (Sclerotinia sclerotiorum) – un promedio de 56 %;
• Pudrición negra (Xanthomonas campestris) – un promedio de 59 %;
• Pythium (Pythium debaryanum) – un promedio de 70 %;
• Roya amarilla (Puccinia hordeina) – un promedio de 50 %;
• Roya de la hoja (Puccinia triticina) – un promedio de 49 %;
• Sarna común (Streptomyces scabies) – un promedio de 62 %;
• Sarna del manzano (Venturia inaequalis) – un promedio de 56 %;
• Septoriosis (Septoria spp) – un promedio de 52 %
• Tizón del maíz (Helminthosporium turcicum) – un promedio de 43 %;
• Tizón foliar de la soja (Ascochyta sojaecola) – un promedio de 53 %;
• Viruela de la patata (Rhizoctonia solani) – un promedio de 60 %.

ALBIT® también ha demostrado gran eficacia en la inmunización de los olivos contra el repilo (Cycloconium oleaginum). Tanto los socios de cooperativas como clientes privados que emplearon el producto durante al menos dos años consecutivos han coincidido en confirmar que se había producido una reducción significativa del nivel de incidencia de la infección por esta enfermedad.

Diferencia entre el olivo infectado por repilo sin tratar y tratado con ALBIT® (Sevilla, 2018)

Gracias a sus propiedades inmunizadoras, ALBIT®, por sí misma, es capaz de proteger a las plantas de las enfermedades. Además, en la mayoría de los casos, se puede emplear la dosis mínima recomendada del fungicida porque, en combinación, ALBIT® potencia la actividad de los fungicidas. De hecho, se ha demostrado la eficacia de la mezcla de ALBIT® y los fungicidas contra una larga lista de enfermedades (infecciones interiores, del suelo, aerógenas, infección bacteriana y de semillas) y en distintos cultivos agrícolas. Por otra parte, en ninguno de los ensayos se han constatado casos de incompatibilidad o de disminución de la eficacia por combinación de ALBIT® y fungicidas.

Asimismo, resulta de una enorme importancia práctica el hecho de que, en la mayoría de los ensayos realizados, la eficacia de la combinación de ALBIT® con la dosis mínima del fungicida no ha supuesto un rendimiento inferior a la eficacia de la dosis completa del fungicida, y a menudo incluso la ha superado. Esta propiedad de ALBIT® permite que se compense la reducción de carga de fungicidas en los campos en torno a un 20-50 % sin que se pierda la eficacia de la protección. Por otra parte, cada año la Unión Europea publica actualizaciones de la legislación que regula la cantidad de fungicida que se puede aplicar por hectárea. Esta cantidad tiende a ir reduciéndose anualmente, por lo que ALBIT® puede ser la solución ideal que ayude a contrarrestar la disminución del fungicida proporcionando el mismo nivel de alta protección.

En cuanto a las propiedades inmunogénicas, se ha demostrado que ALBIT® induce los mecanismos naturales de resistencia de las plantas contra las enfermedades (la resistencia sistémica adquirida y la reacción de la hipersensibilidad). ALBIT®, gracias a su actividad inmunogénica, compensa potencialmente la actividad fungicida del producto, que se habría visto mermada debido a la disminución de la dosis. La inmunización de las plantas puede suponer una notable reducción en las normas de uso de fungicidas, algo particularmente importante si tenemos en cuenta que las dosis recomendadas para muchos fungicidas son muy elevadas (hasta 2-3 veces).

Muchos fungicidas reducen notablemente el estatus inmunológico de las plantas, su capacidad de resistir a enfermedades. El agente fungicida protege a la planta contra la enfermedad durante el periodo de actividad protectora, sin embargo, finalizado dicho periodo, la planta se vuelve más susceptible a las enfermedades. Así, por ejemplo, el tratamiento antes de la siembra contra las podredumbres de raíces protege a la planta de esta enfermedad, pero puede llegar a hacerla más susceptible a infecciones aerógenas. ALBIT® neutraliza este efecto actuando como agente inmunizador activo.

Por otra parte, ALBIT®, como un producto inocuo y de residuo cero, se compone de los metabolitos naturales de las bacterias del suelo, y como este se destruye fácilmente por la microflora saprófita no patógena — presente en la superficie de las semillas y en las hojas de las plantas (Penicillinum, aspergillus, levadura, bacterias) —, podría no actuar en la planta de forma plena. Sin embargo, existe una propiedad coadyuvante muy destacada: una pequeña cantidad de fungicida, junto con ALBIT®, anula la actividad de la microflora, con lo cual protege al propio ALBIT® y aumenta notablemente su eficacia. En este caso el fungicida actúa como conservante y coadyuvante de ALBIT®. Por eso se muestran eficaces no ya solo las combinaciones de ALBIT® con el 50 % de los fungicidas, sino también su uso con cantidades inferiores.

En síntesis, por los ensayos de campo realizados concluimos que el uso de ALBIT® puede compensar la reducción de las dosis de los fungicidas, al tiempo que logra un mayor grado de protección de las plantas contra las enfermedades. El binomio ALBIT® + fungicida (en dosis reducida) se adecua perfectamente a las nuevas normativas Europeas que entran en vigor próximamente, y que se refieren a la reducción de aportes de cobre a los cultivos. En el caso del olivar se prevé que esta reducción sea de 2,1 kg de cobre por hectárea y año, con lo que se obtendrán frutos más saludables y sanos.

Aumenta la resistencia a las temperaturas extremas

El estrés generado por el uso de plaguicidas produce especies nocivas de oxígeno reactivo en grandes cantidades en las células de las plantas, y también ocurre así en condiciones de sequía. Según el Instituto de Fisiología de las Plantas de la Academia Rusa de Ciencias, ALBIT incrementa la capacidad de resistencia de las plantas a la sequía de un 10 % a un 60 %. Una contribución significativa a este aumento de resistencia a la sequía viene del hecho de que, con el uso de ALBIT, las plantas adquieren un sistema radical bien desarrollado. Con los tratamientos con ALBIT se reduce la cantidad de humedad necesaria para la formación de una tonelada de cosecha, según se ha demostrado en ensayos de campo a largo plazo.

La capacidad de las plantas de resistir temperaturas elevadas queda establecida por el índice de resistencia al calor; la capacidad de resistir frente al déficit de humedad se establece según los parámetros de capacidad de retención del agua, contenido del agua en las hojas e intensidad de la transpiración (evaporación del agua por las hojas). El uso de ALBIT aumenta de manera fiable todos los parámetros de resistencia al calor mencionados en comparación con las muestras de testigo (salvo la intensidad de transpiración). Los resultados de la evaluación de la resistencia al calor obtenidos en todos los ensayos realizados se presentan en este cuadro:

Parámetro Aumento en comparación con el testigo bajo la influencia de ALBIT
Capacidad de retención del agua 4 – 28 %
Contenido de agua en las hojas 7 – 10 %
Intensidad de transpiración Reducción de 31 – 66 %
Resistencia al calor 18 – 60 %

Otro mecanismo importante de la tolerancia a la sequía es el aumento entre un 6 % y un 40 % del contenido del ácido ascórbico en las hojas de las plantas tratadas con ALBIT. El ácido ascórbico es una molécula óxido-reductiva universal del organismo vegetal, y en concentraciones elevadas es capaz de incrementar la resistencia de las plantas a la sequía.

Diferencia entre aceitunas tratadas con ALBIT y sin tratar (Córdoba, 2018)

Según los resultados de los ensayos, la capacidad de ALBIT de asegurar cosechas abundantes en condiciones de la sequía se debe no solo a la inducción de los propios mecanismos bioquímicos de resistencia a la sequía (resistencia al calor, capacidad de retención del agua), sino también a la capacidad del producto de formar un sistema radical más robusto. Con ALBIT, se potencia la formación de raíces primarias y secundarias, lo que conlleva el aumento de la resistencia de las plantas a la sequía.

ALBIT para Trigo

Diferencia en el desarrollo del sistema radical del trigo en semillas tratadas con ALBIT y sin tratar

Gracias a la capacidad de inducir la resistencia de las plantas a la sequía, el efecto de ALBIT (el aumento del rendimiento) en condiciones de sequía puede llegar a ser incluso mayor que en condiciones normales.

Aumenta la resistencia a las heladas y al frío

La sequía y las temperaturas altas no son los factores únicos que se llevan a una disminución significativa en el rendimiento de la cosecha. También son las heladas y las temperaturas negativas afectan en los rendimientos de los cultivos. Las principales causas de muerte celular a temperaturas negativas son la deshidratación y la compresión mecánica con hielo, que daña las estructuras celulares. La deshidratación ocurre porque los cristales de hielo que se forman en los espacios intercelulares extraen el agua de las células. Este efecto de drenaje del hielo, especialmente con la exposición prolongada a bajas temperaturas, es similar a la deshidratación que ocurre durante la sequía debido a la evaporación. Con la exposición prolongada a las heladas, los cristales de hielo crecen a tamaños significativos y, además de comprimir las células, pueden dañar el plasmalema. Los signos más comunes de daño por heladas son la pérdida de turgencia de las células, la infiltración intersticial con agua y la lixiviación de los iones de las células. La salida de azúcares e iones K+ de las células está asociada con daños en los sistemas de membrana de su transporte activo.

Las bajas temperaturas también conducen a:

1. La vulneración de la actividad funcional de las membranas, debido a la transición de los ácidos grasos saturados (incluidos en su composición) de un estado líquido-cristalino a un estado de gel a baja temperatura;
2. El aumento de la producción de especies reactivas de oxígeno;
3. La reducción de la actividad catalítica de los antioxidantes;
4. La formación de estructuras secundarias anormales de ácido ribonucleico de matriz (ARNm) en células vegetales.

El daño mecánico que los cristales de hielo producen en las células de las plantas durante la congelación también conlleva la interrupción del aparato fotosintético y la formación de una gran cantidad de formas activas de oxígeno, lo cual causa la necrosis de las células, que ni siquiera se ven afectadas por el hielo (doro, ondulación de las hojas). ALBIT permite nivelar este efecto secundario, limitando la lesión solo a la lesión primaria con hielo.

Para aumentar la resistencia de las plantas a bajas temperaturas, se recomienda el uso de ALBIT. Los tratamientos con ALBIT ayudan a incrementar ostensiblemente la resistencia de las plantas a las heladas. En las células de las plantas resistentes a las heladas, a bajas temperaturas, la cantidad de agua ligada se aumenta y la cantidad de agua libre se disminuye. El agua asociada con coloides bajo la influencia de bajas temperaturas no se convierte en hielo. Este mecanismo protege las células vegetales de los efectos dañinos de las heladas. La aplicación de ALBIT a las heladas en las plantas contribuirá a la acumulación de salicilato, lo que, a su vez, aumentará el contenido de agua coloidal en las células vegetales en un 74 %.

Además, el Instituto de Investigación de Rusia de Viticultura y Vinificación “Magarach” (Crimea) ha dedicado muchos años de investigación a evaluar la influencia de ALBIT en la invernada de la vid. De hecho, se han realizado estudios sobre las variedades Cabernet Sauvignon, Muscat, Moldava y Asma en términos de coeficiente de fructificación, contenido de almidón en los brotes y diferenciación de brotes. Así se ha descubierto que la capacidad real de los viñedos para tolerar las heladas aumenta entre un 22,4 y un 27,9 %. ALBIT también aumenta la capacidad de la vid para recuperarse después de las heladas en un 28,7 %. El uso de ALBIT le permite cambiar el límite de temperaturas negativas críticas para todas las variedades de uva a valores más bajos (aproximadamente 2 °C). Cuando se emplea ALBIT se produce un aumento en el contenido de materia seca en los brotes y de la acumulación de almidón en ellos (entre un 11,0–26,6 % del control), lo que indica un aumento en la resistencia potencial de los brotes de uva a las heladas. La velocidad de hidrólisis del almidón en condiciones de congelación también aumenta al 35 % del control.

Por lo tanto, el uso de ALBIT en plantas antes de las heladas aumentará la resistencia a las heladas de las plantas porque logra:

1. Mantener un alto nivel de enzimas antioxidantes en las células vegetales;
2. Aumentar el contenido de agua coloidal unida en células vegetales;
3. Aumentar la intensidad de la hidrólisis del almidón en las células vegetales.

Mejor resistencia del cerezo a las heladas gracias a los tratamientos con ALBIT

El tratamiento con ALBIT inmediatamente antes de las heladas (2-3 días antes) y otro 1-2 días después también ha demostrado una alta eficiencia. Incluso en un período de tratamiento tan corto, este resulta suficiente para aumentar significativamente la estabilidad y la tolerancia de las heladas por parte de los árboles, y reducirá significativamente las pérdidas de la cosecha por heladas. Por lo tanto, en caso de esperar heladas, se recomienda aplicar sin demora el tratamiento de ALBIT.

Mejora de estado del suelo

Una de las funciones más importantes de ALBIT se debe a su interacción con la comunidad microbiana del suelo. El tratamiento con ALBIT provoca cambios en la comunidad microbiana de la rizosfera de las plantas, y el resultado es que disminuyen los microhongos patógenos (por ejemplo, de la clase Fusarium), al tiempo que aumenta el número de bacterias. También se produce un incremento de micromicetos de las clases Gliocladium y Trichoderma, que son antagonistas de los patógenos de las plantas. Los datos referidos a la disminución del número de patógenos y al aumento de la proporción de antagonistas se confirman por los informes de las estaciones regionales de protección de plantas de las regiones de Ryazan y Saratov, en los que se señala que, en las explotaciones agrícolas donde sistemáticamente se usa ALBIT, el estado fitosanitario del suelo mejora. Por lo tanto, gracias precisamente a esta reestructuración de la comunidad microbiana del suelo propiciada por ALBIT, es posible luchar contra los patógenos sin tener que aportar biofungicidas vivos; es decir, basta con estimular el crecimiento de los microorganismos biofungicidas que ya están presentes en la rizosfera.

ALBIT también aumenta el número total de microorganismos sembrados en el caldo nutritivo (de unos 3 a unos 3,5 millones por gramo en el suelo, y de unos 8 a unos 14,7 millones en la superficie de las raíces). Con ALBIT se incrementa, en las capas del suelo, la cantidad de las bacterias estimulantes del crecimiento y fijadoras de nitrógeno (por ejemplo, del Azotobacter), a la vez que se refuerza la capacidad del suelo para estimular el crecimiento entre un 50 % y 100 %. Por otra parte, según las dosis de fertilizantes aplicadas, disminuye la toxicidad del suelo: se ha demostrado que, durante el tratamiento con ALBIT, aumenta la actividad de los microorganismos útiles que estimulan el crecimiento de las plantas, y se reduce la actividad de los microorganismos tóxicos.

ALBIT no contiene fijadores vivos de nitrógeno. Sin embargo, gracias al aumento del número y de la actividad de los fijadores de nitrógeno, el producto, que por sí mismo no contiene bacterias vivas, aumenta, al inicio del periodo de vegetación, la actividad del proceso de fijación de nitrógeno en la rizosfera entre un 10 % y un 20 %, lo que asegura un suministro adicional de nitrógeno a las plantas.

A diferencia de ALBIT, los plaguicidas reducen la actividad microbiana del suelo entre un 30 % y un 50 %. Tras años de ensayos en el Instituto de Investigación Científica de Floricultura y Cultivos Subtropicales, se ha establecido que ALBIT logra reducir la influencia negativa de los plaguicidas, con base de dithianon, alfacipermetrina, lambda cialotrina, deltametrina y otros, en la microbiocenosis del suelo. ALBIT aumenta la resistencia de la microflora a la actividad de las sustancias ecotóxicas, normalizando su actividad biológica, aminorada o incluso suprimida por el uso de los plaguicidas.

Un caso concreto fue el tratamiento con plaguicidas en parcelas experimentales de una finca de manzanos. Los plaguicidas causaban la reducción de la actividad respiratoria basal. De hecho, no se observaba actividad respiratoria normal del suelo incluso un mes después de haberlo usado. Sin embargo, cuando se aplicaba ALBIT junto con los plaguicidas, se reducían notablemente estas consecuencias negativas de los plaguicidas. La aplicación de ALBIT en casos de tratamientos con plaguicidas prácticamente recuperaba la actividad microbiana hasta el nivel del suelo intacto.

Además de la fijación de nitrógeno, en la rizosfera tiene lugar el proceso de desnitrificación, que supone la pérdida del nitrógeno accesible del suelo. En condiciones anaeróbicas, muchas bacterias rizosféricas son capaces de usar los nitratos como un aceptor terminal de electrones en respiración anaeróbica (desnitrificación o proceso de reducción disimilada del nitrato). La respiración nítrica ocupa el segundo lugar en la eficiencia energética, después de la oxigénica.

En ensayos realizados en la Cátedra de Biología de Suelos de la UEM se ha comprobado que el tratamiento con ALBIT disminuye la actividad del proceso de desnitrificación (el proceso microbiano que provoca la pérdida de nitrógeno en el suelo) durante todo el periodo de vegetación de las plantas; esta reducción es de entre un 10 % y 88 %. Existe una disminución de la desnitrificación tanto potencial como real. La desnitrificación potencial caracteriza la capacidad de los microorganismos del suelo para realizar este proceso, mientras que la real es la desnitrificación que, de hecho, ocurre en condiciones de ensayo dadas. Se aplican términos análogos para la fijación de nitrógeno y otros procesos bioquímicos. Paralelamente a la aceleración de la fijación de nitrógeno, aumenta notablemente el suministro de nitrógeno accesible para la planta.

Por consiguiente, ALBIT, gracias a que actúa “indirectamente” a través de la comunidad microbiana del suelo, posee efectos beneficiosos para las plantas, refuerza su alimentación mineral, reduce el peligro del impacto de patógenos y disminuye la toxicidad del suelo. La sustancia activa de ALBIT (PBG) es una sustancia natural básica de reserva que contienen la mayoría de las bacterias del suelo, lo cual explica su capacidad de estimular a los microorganismos útiles que viven en la superficie de las raíces de las plantas. En gran medida, esta propiedad favorece el suministro reforzado de elementos nutritivos a las plantas. De un lado, el efecto estimulante del crecimiento del producto se debe al aumento del número y de la actividad de los microorganismos activadores del crecimiento que habitan en las capas del suelo. De otro lado, el efecto defensivo de ALBIT proviene de su acción inmunizante y de la disminución de la actividad de los fitopatógenos del suelo por intermediación de la sucesión de la comunidad de microorganismos del suelo.

Mejora de la calidad de la cosecha

Otra importante propiedad de ALBIT es que ejerce una influencia muy positiva sobre la calidad de la cosecha. Hoy día uno de los problemas principales de los cultivos atañe a la calidad, de la cual depende directamente el precio de venta. Los tratamientos con fungicidas, herbicidas e insecticidas reducen notablemente los índices de calidad de los cultivos debido al estrés y a que las plantas pierden en capacidad de crecimiento. El resultado es que se obtiene una cosecha grande, pero de mala calidad.

Los datos de los ensayos de campo realizados demuestran que ALBIT aumenta la calidad de la cosecha:

Gluten en:
o Trigo – hasta un 5,1 %;

Aceite en:
o Aceitunas – hasta un 7,6 %;
o Girasol – hasta un 5,2 %;
o Colza – hasta un 1,3 %;
Sacarosa en:
o Vid – hasta un 13,5 %;
o Remolacha azucarera – hasta un 2,5 %;
Vitaminas en:
o Hortalizas – hasta 25 %.

De igual modo, ALBIT ha demostrado que tiene efecto sobre el contenido de las micotoxinas en las cosechas. Los ensayos con ALBIT revelan que el uso de los fungicidas puede incluso acarrear un aumento de ocratoxina en la cebada y de toxina NT-2 en el trigo. Esto ocurre por la supresión de la microflora toxigénica. El carácter inmunizante de la actividad de ALBIT le permite controlar también el desarrollo de aquellos fitopatógenos que no se expresan como síntomas de enfermedades. Los resultados de los ensayos realizados así lo han demostrado contra el complejo de micotoxinas en la cosecha de cereales.

Puesto que los tratamientos con ALBIT reducen el contenido de nitratos, la vida posterior de las frutas es significativamente mayor, lo cual es esencial para su transporte a larga distancia.

Diferencia en el período de pudrición por botritis entre los arándanos tratados con ALBIT y sin tratar (Huelva, 2018)

Además, se recomienda aplicar los tratamientos más tarde para mejorar la apariencia comercial de los frutos. Por lo tanto, es posible realizar tratamientos posteriores para obtener frutos más uniformes y de mayor calibre

Mayor número de tubérculos de tamaño comercializable gracias a los tratamientos con ALBIT (Málaga, 2018)

Racimos más homogéneos gracias a los tratamientos con ALBIT
(Badajoz, 2019)

Por otra parte, ALBIT también consigue reducir selectivamente la acumulación de los radionúclidos en la cosecha. Según las investigaciones del Instituto de Investigación Científica de Legumbres y Cereales de Oriol (2001-2003), ALBIT disminuye la extracción de los elementos radiactivos en la cosecha. Después del tratamiento de las plantas de guisante con ALBIT, la contaminación de los granos con el radionúclido de cesio descendía hasta el 2,5-7,1 Bq/kg (9,6-21,1 %) en comparación con el testigo. El coeficiente de acumulación de radiocesio bajaba a 0,005-0,03 (3,5-20 %).

El tratamiento de semillas antes de la siembra afecta más al rendimiento que a la calidad de la cosecha. Cuando se trata de aumentar la calidad de la cosecha son más eficaces los tratamientos vegetativos.