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Sobre ALBIT

Qué es ALBIT

ALBIT es un innovador bioactivador de última generación, de origen biológico, que aumenta la resistencia de las plantas a la sequía y a otras formas de estrés causadas por factores ambientales adversos, además de inmunizar a las plantas contra una amplia gama de enfermedades, neutralizar los efectos del estrés de los plaguicidas y fertilizantes químicos, y mejorar la germinación de las semillas. ALBIT logra un aumento en el rendimiento de la cosecha de hasta un 35%, junto con una mejora significativa en la propia calidad de la cosecha.

La alta eficiencia de ALBIT se debe al hecho de que, a diferencia de la mayoría de los productos análogos, ALBIT no estimula directamente el crecimiento, sino que mejora el estado general de la planta y la protege de estreses abióticos, con lo cual potencia la inmunidad natural de la planta, y ello redunda en una mejora del rendimiento de la producción.

Los efectos positivos de ALBIT sobre el aumento del rendimiento de los cultivos se han demostrado en más de 250 ensayos, con 70 tipos de cultivos agrarios en más de 40 países, y con diferentes condiciones climáticas y de suelo.

Sustancia activa principal

La principal sustancia activa de ALBIT es un biopolímero natural ácido poli-beta-hidroxibutírico (PGB). El contenido de PGB en las células de la bacteria productora Bacillus megaterium alcanza un 77% de la biomasa seca. La segunda bacteria, la Pseudomonas aureofaciens, refuerza la síntesis del PGB por parte de la productora principal, y genera despolimerasas y otros fermentos que también transforman el PGB en formas fisiológicamente activas para las plantas (tales como oligómeros y beta-aminobutirato).

En condiciones normales, estas bacterias viven en las raíces de las plantas, estimulan su crecimiento y las protegen de enfermedades y condiciones ambientales desfavorables. La composición también incorpora sustancias que estabilizan y potencian el efecto de la sustancia principal: sulfato de magnesio, fosfato de potasio, nitrato de potasio, urea y extracto de coníferas. Estos componentes tienen una función protectora del PGB, cuya actividad refuerzan en torno a 10 veces.

ALBIT no contiene microorganismos vivos, lo que hace que el efecto del producto sea más estable, menos susceptible a las condiciones ambientales.

Equipo de fermentación ultramoderno especialmente desarrollado para sintetizar PGB

Equipo de fermentación ultramoderno especialmente desarrollado para sintetizar PGB

Composición

El producto ALBIT tiene la siguiente composición:

Nitrógeno (N) total 7,50%
Fósforo (P2O5) total 6,00%
Potasio (K2O) total 4,50%
Magnesio (MgO) total 0,62%
Azufre (SO4) total 2,70%
Microelementos (Mo, Fe, Co, Mn, Cu, Ni, Zn en forma de sulfatos y cloruros) totale 4,60%
Aminoácidos (alanina, arginina, ácido aspártico, ácido glutámico, glicina, histidina, hidroxiprolina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, ornitina, fenilalanina, prolina, serina, treonina, tirosina, valina, triptófano) totales 10,23%
Ácido poli-beta-hidroxibutírico (PHB) total 0,62%
Biomasa orgánica hidrolizada de las bacterias beneficiosas del suelo (Bacillus megaterium y Pseudomonas aureuofaciens) total 20,00%

Inocuidad

ALBIT es un producto no tóxico y con residuo químico cero. Según la investigación realizada conforme al estándar de Estado de la Federación Rusa GOST 12.1.007-76, ALBIT pertenece a la clase 4 de sustancias peligrosas (es decir, se trata de una sustancia prácticamente inocua para los seres humanos), mientras que la inmensa mayoría de los plaguicidas se incluyen entre las clases 1, 2 y 3, que suponen un mayor peligro. ALBIT, además, no posee propiedades nocivas para las plantas. Tanto en el suelo como en los organismos de las plantas, el producto se descompone rápidamente en elementos naturales no tóxicos para el medioambiente.

En Suiza, República Checa u otros países de la Unión Europea se permite el uso de ALBIT en la agricultura ecológica. En España el producto no está autorizado en agricultura ecológica.

La principal sustancia activa de ALBIT, el ácido poli-beta-hidroxibutírico, pertenece a los polímeros biocompatibles totalmente inocuos. Los gránulos de PGB que contiene ALBIT se destruyen por completo en pocos días debido a la microflora natural del suelo y de las plantas.

Por otra parte, ALBIT es un producto con residuo químico cero gracias a que se emplea en dosis pequeñas. Por ejemplo, la concentración de ALBIT más elevada para los tratamientos foliares es de 0,25%, y para el tratamiento de las semillas, del 2%. Con una aplicación foliar en la cantidad máxima de agua por hectárea, 2000 litros, la distribución de los componentes por hectárea es la siguiente:

• Potasio – 38,9 gr por hectárea;
• Nitrato – 28,3 gr por hectárea;
• Fosfato – 25,6 gr por hectárea;
• Magnesio – 3,1 gr por hectárea;
• Sulfato – 17,9 gr por hectárea;
• Urea – 92,3 gr por hectárea.

El contenido de los componentes aportados por hectárea empleando la solución de trabajo de ALBIT - incluso con la concentración máxima posible - es entre 1,2 y 11,5 veces menor que el contenido natural de estas sustancias en las propias plantas. En este caso, cada planta obtiene solo una parte mínima de la solución, y en realidad la cantidad de sustancias que aporta ALBIT es incluso inferior.

La Academia de Ciencias Agrícolas de Rusia ha incluido ALBIT en el grupo de sustancias seguras para las abejas. Así pues, se han realizado pruebas con las concentraciones máximas que es posible alcanzar en las condiciones del campo, y se ha constatado que, tras la aplicación de la solución de trabajo de ALBIT, ni las plantas florecientes de los cultivos entomófilos, ni las plantas que han crecido de semillas tratadas con ALBIT suponen ningún peligro para las abejas (Informe del Instituto de Investigación Científica de Apicultura de la Academia Agrícola de Rusia, Riazán, 2011).

De esta manera, cuando se manejan las dosis recomendadas de la solución de trabajo de ALBIT, se aporta una cantidad ínfima de sustancias minerales; mucho menos, de hecho, que la cantidad natural que contienen las propias plantas, y en consecuencia no queda concentración residual después de su aplicación.

Mecanismos de acción

El mecanismo de acción de ALBIT se basa en la estimulación de las reacciones protectoras naturales de las plantas. ALBIT interactúa con los receptores de la NADPH oxidasa de la planta, que activa la expresión de un complejo de enzimas antioxidantes (superóxido dismutasa, reductasa de dehidroascorbato y reductasa de glutatión). Las plantas tratadas con ALBIT adquieren una mayor resistencia al estrés causado por los plaguicidas, la sequía, las temperaturas extremas, las heladas, la contaminación química del suelo, la salinización y otros. El indicador de resistencia al estrés de las plantas tratadas con ALBIT es el alto contenido de clorofila. La activación de la NADPH oxidasa, estimulada por ALBIT, también induce a la síntesis de ácido salicílico, un compuesto de señalización extremadamente activo que inmuniza a las plantas contra las enfermedades a través de la resistencia sistémica adquirida. Como resultado, los tejidos vegetales adquieren una resistencia no específica a una amplia gama de agentes patógenos.

Esquema de acción de ALBIT

Antídoto

ALBIT es el único antídoto de origen biológico. Sus propiedades como tal le permiten evitar hasta un 68% de pérdida de las cosechas. La acción de los plaguicidas en las hojas de las plantas merma significativamente el contenido de clorofila, y en consecuencia se produce una disminución del rendimiento de la cosecha. ALBIT neutraliza con gran eficacia los efectos del estrés en las plantas y aumenta el contenido de clorofila.

Mejor recuperación de la soja tratada con ALBIT después de tratamiento con herbicidas

La estimulación de la síntesis de clorofila y antioxidantes contribuye a la actividad de antídoto de ALBIT. Está demostrado que, en un cultivo principal, el tratamiento con herbicidas disminuye un 35% la cantidad de clorofila y un 32% la de proteína. Gracias a la estimulación de estos procesos, ALBIT contraviene este efecto, acelera la recuperación y permite preservar la cosecha. El efecto antídoto de ALBIT, usado con plaguicidas en función del cultivo, puede alcanzar hasta un 93%, lo que supone una importante reducción de las pérdidas de cosechas.

Efecto antídoto de ALBIT en la soja

Muchos plaguicidas u otros productos tienen un efecto antihormonal, es decir, una vez que penetran en la planta inhiben la acción de las fitohormonas. Las investigaciones realizadas con ALBIT en el Instituto de Fisiología Vegetal de la Academia de Ciencias de Rusia han revelado que ALBIT no tiene un efecto antihormonal (antiauxínico, anticitoquínico o antigiberelínico), sino al contrario, los productos de transformación del ácido poli-beta-hidroxíbutirico (sustancia activa principal de ALBIT) han demostrado un destacado efecto fitohormona, ya que ayudan recuperar el nivel hormonal de la planta.

Efecto antídoto de ALBIT en el trigo

Antiestrés

El ácido poli-beta-hidroxibutírico, sustancia activa principal de ALBIT, y sus derivados interactúan con los receptores del sistema de NADPH oxidasa de las plantas, ubicados en la superficie de las células. El potenciamiento de la actividad de NADPH oxidasa de las plantas crea oxígeno singlete u otras formas de oxígeno activo (FOA) en concentraciones elevadas que, sin embargo, no tienen ningún efecto pernicioso sobre las plantas.

Este proceso activa la producción de toda una serie de fermentos antioxidantes vegetales (superóxido dismutasa, peroxidasa, glutatión deshidrogenasa, glutatión reductasa) con capacidad de detoxificación de las formas de oxígeno activo. El elevado nivel de los fermentos antioxidantes en las células de las plantas también origina un aumento del contenido de ácido ascórbico y clorofila. Cualquier tipo de estrés, ya sean cambios bruscos de temperatura, heladas, humedad excesiva, daños mecánicos u otros, supone la acumulación de FOA y el deterioro de la clorofila, pero cuando las plantas han sido tratadas con ALBIT, muestran una resistencia aumentada a todas estas situaciones.

El mejor ejemplo para ilustrar la capacidad antiestrés del producto ALBIT es su aplicación con éxito cuando se lleva a cabo el trasplante de los plantones. Durante la plantación, las plantas y los árboles sufren una gran cantidad de estrés. El tratamiento con ALBIT ayuda a las plantas a minimizar dicho estrés y a activar su crecimiento y desarrollo en cuanto se dan las condiciones para ello. De este modo, ALBIT logra reducir el número de plantas muertas y, en consecuencia, los costos adicionales en plantas nuevas.

Diferencia entre plantones de tomates sin tratar con ALBIT y plantones tratados inmediatamente después de su plantación (Badajoz, 2018)

Evolución de una nueva plantación de olivar tratada con ALBIT

Los efectos también se observan con los abonos minerales que se utilizan para la fertilización foliar de las plantas en el proceso de la vegetación, y en particular en lo que se refiere a la urea. Por ejemplo, el uso de la urea en los campos de trigo permite suministrar a las plantas el nitrógeno accesible para la formación de la cosecha, y asimismo aumenta el contenido de proteína (gluten) en el grano. Los fertilizantes foliares con urea (30-40 kg de sustancia activa por 1 ha) se aplican para mejorar la calidad del grano del trigo de invierno. Al emplear estas dosis, se crean unas concentraciones de urea en la solución de trabajo de entre un 10% y un 15%, e incluso de un 30% si el tratamiento se realiza mediante aplicación por medios aéreos. Hay que tener presente que el uso de urea en concentraciones superiores al 1% puede causar quemaduras en las plantas. Sin embargo, ALBIT, en combinación con la urea, elimina el efecto estresante del abono foliar.

La sensibilización de las plantas contra el estrés incluye determinadas etapas de los sistemas y mecanismos que ALBIT induce en el proceso de inmunización de las plantas. Se ha demostrado, por ejemplo, que los procesos de fitoinmunidad están estrechamente vinculados con la actividad de las fitohormonas. En este sentido, el producto también puede tener efecto a través de la regulación de la actividad auxínica. Además, la mejora de la tolerancia al cambio brusco de las temperaturas y de la resistencia a la contaminación del medioambiente pueden incrementar el contenido de los principales pigmentos fotosintéticos (clorofilas), el aumento de la intensidad fotosintética y la síntesis elevada de antioxidantes en las células, que conllevan una recuperación acelerada de las plantas después de haber sufrido eventos estresantes.

Bioestimulante

Los productos de transformación del ácido poli-beta-hidroxibutírico (sustancia activa principal de ALBIT) poseen un claro efecto auxínico. La actividad auxínica en las concentraciones funcionales de ALBIT equivale a la solución 10-3 M del ácido indolacético. Se ha determinado que ALBIT presenta una alta actividad auxínica gracias a que el producto tiene una influencia directa sobre las plantas, intensificando sus procesos bioquímicos, su crecimiento y el desarrollo y la distensión de las células. Esta actividad se asimila a la acción del ácido indol-3-acético (IAA), la principal auxina vegetal, en una concentración aproximada de 10–6 М.

Diferencia entre maíz sin tratar y maíz con dos tratamientos de ALBIT (EE. UU., 2015)

El segundo mecanismo que regula el crecimiento de las plantas es la influencia estimulante de ALBIT sobre la fotosíntesis, proceso fundamental del organismo vegetal. Durante la fotosíntesis, las plantas absorben la energía de la luz solar y sintetizan glucosa del dióxido de carbono y del agua (el antecesor de la mayoría de las sustancias del organismo vegetal). A menudo aquellos que observan los cultivos tratados con ALBIT destacan unos «colores más verdes e intensos». La explicación es que el producto aumenta la cantidad de clorofila, el componente principal de la fotosíntesis. En los ensayos del Instituto de Investigaciones Científicas en Materia de Cultivo de Semillas y Selección de Leguminosas de Rusia se demuestra que, tras el tratamiento con ALBIT, se produce un aumento promedio de un 6% a un 12% del contenido de clorofila en las hojas del rosal silvestre, de la cebolla y del césped. A la intensificación de la síntesis de clorofila contribuye que ALBIT presente fragmentos de la molécula de clorofila (restos de fitina y de anillo porfírico), que penetran en el producto del extracto de pino y de la pasta con clorofila y carotina. ALBIT también contiene una importante cantidad de magnesio (38,7 g/l), necesario para la síntesis de la clorofila. Además de los elevados índices de clorofila, en el marco de un ensayo realizado con el manzano en el Instituto de Investigaciones Científicas en Materia de Cultivo de Semillas y de Selección de Leguminosas de Rusia, se evidencia una acusada intensificación de la fotosíntesis (Fv/Fm) del 5% al 7%. Y de igual modo queda patente que el producto aumenta el almacenamiento de antioxidantes en las células vegetales, lo cual favorece la formación, a ritmo acelerado, de los nuevos elementos estructurales del organismo vegetal.

ALBIT para Pistacho

Mayor contenido de clorofila en las hojas de pistachos tratados con ALBIT (Toledo, 2016)

ALBIT para Olivo

Mayor contenido de clorofila en las hojas de olivar tratado con ALBIT (Alameda, 2017)

ALBIT estimula el crecimiento equilibrado tanto de la biomasa aérea como de la subterránea. Con ALBIT, el peso de las raíces aumenta entre un 4% y un 7%; la longitud de raíces, entre un 6% y un 11%. La estimulación simultánea del crecimiento de la biomasa aérea y subterránea por efecto de ALBIT permite a las plantas resistir mejor contra infecciones y asimilar los nutrientes a partir de las etapas iniciales de crecimiento. Por otra parte, ALBIT facilita la formación temprana y el crecimiento reforzado de un potente sistema radical, y potencia la creación de las raíces secundarias tanto en los cultivos de cereales como en otras plantas.

ALBIT para Naranjos

Diferencia en el desarrollo del sistema radical de naranjo sin tratar y tratado con ALBIT (EE. UU., 2016)

Una propiedad muy destacada de ALBIT es que, por regla general, el producto acelera notablemente los plazos de las fases fenológicas de los cultivos agrícolas. Según los datos de los ensayos de los que disponemos, en el caso de los cereales esta aceleración puede alcanzar, por término medio, entre 1 y 12 días.

En los ensayos del Instituto de Investigación Científica de Selección y Cultivo de Semillas de Hortalizas (2001-2003) se constató que, con ALBIT, la maduración de las hortalizas (tomates, pepinos, pimiento) se producía a una mayor velocidad y de forma simultánea. La cosecha se recogió casi íntegramente en la primera y la segunda recolección y, junto con el rendimiento total, se incrementó también la cosecha temprana. En el testigo se observaba que la maduración era más tardía y prolongada en el tiempo.

Evidentemente, este fenómeno se debe sobre todo a la alta actividad auxínica del producto. Además, ALBIT contribuye a la acumulación de los antioxidantes en las células de las plantas, lo que facilita la formación acelerada de nuevos elementos estructurales del organismo vegetal. De otro lado, la eficacia del producto contra las enfermedades permite liberar más metabolitos plásticos para el crecimiento.

Gracias a sus propiedades estimulantes, el producto muestra una eficacia muy alta en la recuperación de la masa vegetal una vez que las plantas han sufrido daño mecánico. Por ejemplo, los tratamientos con ALBIT ayudan a recuperar las plantas y los árboles tras haber sido dañados por el granizo.

Recuperación de la planta de algodón tratada con ALBIT tras haber sido dañada por el granizo (Turquía, 2016)

Esta propiedad de ALBIT es esencial para los cultivos, y muy particularmente para aquellos como la viña, que se encuentra en zonas habitualmente expuestas a heladas y granizo. Un reciente caso de estudio es el de un viñedo de unas bodegas de Palma de Mallorca que quedó muy dañado por el granizo a principios de junio. Gracias a tres tratamientos con ALBIT, con un intervalo de 30 días, fue posible recuperar completamente la masa vegetal de los viñedos. La viña floreció el 25 de julio de 2017, algo nada habitual en esta zona, al igual que la propia fecha de la vendimia, que fue el 11 de noviembre del mismo año. A pesar de una cosecha tan tardía, gracias a la efectividad de los tratamientos con ALBIT fue posible una recuperación completa. Este método, por tanto, también se puede usar con éxito en las viñas, que necesitan recuperación después del daño por las heladas tardías que estropean los nuevos brotes.

Recuperación de la viña tratada con ALBIT tras haber sido dañada por el granizo (Palma de Mallorca, 2017)

Esta propiedad reparadora de ALBIT ayuda a recuperar los olivos después de la recolección, ya que con la recolección mecanizada el árbol sufre un estrés tal que pierde gran cantidad de masa vegetal, un hecho que afectará negativamente a su rendimiento del año siguiente. Así pues, tras la recolección, el uso de ALBIT logra recuperar significativamente la pérdida de masa verde.

Rebrote de la rama vieja y seca de olivo después de tratamientos con ALBIT (Badajoz, 2018)

Recuperación de la masa vegetal, gracias al tratamiento con ALBIT, perdida previamente por efecto de la recolección (Cádiz, 2017)

Con ALBIT, el crecimiento vegetativo acelerado permite a las plantas acumular una reserva suficiente de metabolitos plásticos. Sin embargo, posteriormente, la estimulación del crecimiento de las plantas como consecuencia del uso de ALBIT se complementa con la estimulación adelantada de la floración, la formación de los órganos generativos y la extracción selectiva de los nutrientes para dichos órganos, lo cual resulta en la formación de una alta cosecha adicional.

Inmunizador

ALBIT es posee las propiedades fúngicas. Esta acción fúngica, sin embargo, es indirecta, ya que el producto no contiene sustancias activas que destruyan directamente a los patógenos productores de enfermedades en las plantas. ALBIT refuerza el sistema inmune de las plantas y fortalece su capacidad natural de resistencia a las enfermedades.

En numerosos ensayos se ha determinado que el producto combate las enfermedades de las plantas y las protege gracias a estos mecanismos básicos:

1. Los componentes de ALBIT (ácido poli-beta-hidroxibutírico y otros) actúan sobre las plantas igual que los elicitores de los fitopatógenos, de tal modo que ponen sobre aviso a las plantas acerca de la infección. Como resultado, en los tejidos de las plantas se genera resistencia sistémica a una amplia gama de patógenos, con un efecto inmunizante similar al de los propios fungicidas sistémicos. Según los datos de los ensayos, el ácido poli-beta-hidroxibutírico actúa sobre los receptores de las proteínas quinasas de las paredes celulares de las plantas, poniendo en marcha los sistemas de señalización de la NADPH oxidasa y el adenilato ciclasa de respuesta de la planta a los patógenos. Las otras sustancias que forman parte de ALBIT (hidroortofosfato y nitrato de potasio, sulfato de magnesio, polisacáridos-metabolitas de Bacillus megaterium y Pseudomonas aureofaciens) refuerzan su poder inmunizante. Entre los componentes minerales del producto hay uno particularmente importante a este respecto, el hidrofosfato, cuya capacidad de potenciar las reacciones defensivas de las plantas es conocida desde hace tiempo. La aplicación de ALBIT aumenta la concentración de ácido salicílico en las células de la planta y la actividad de peroxigenasas y quitinasas. Los tejidos de las plantas, por otra parte, adquieren la antes mencionada resistencia no específica a una amplia gama de patógenos (o resistencia sistémica adquirida). En este sentido, el efecto de ALBIT se asemeja al de los fungicidas sistémicos. Sin embargo, hay una diferencia fundamental, y es que los fungicidas, al distribuirse por la planta, surten un efecto biocida directo sobre los fitopatógenos. ALBIT, por el contrario, causa la distribución del metabolito de señalización natural, el ácido salicílico, y por eso incluso los órganos de las plantas que no se hayan tratado con ALBIT se inmunizan contra las enfermedades. Las respuestas inmunes se manifiestan en un periodo que oscila entre unas pocas horas y veinticuatro horas, una vez aplicado el producto (este aspecto depende de la planta y del modo de uso).

2. Como han demostrado los ensayos, existe una reacción de hipersensibilidad a la penetración de hifas de patógeno en las plantas tratadas con ALBIT, que detectan la infección más temprano y disponen de tiempo para activar los mecanismos defensivos de fitoinmunidad.

3. La urea, otro de los componentes activos de ALBIT, tiene una acción fungicida directa contra diversas enfermedades, como la roña (sarna) del manzano. De igual modo, se ha demostrado la capacidad de ALBIT para inhibir la germinación de esporas y la esporulación de la Phytophthora infestans de Bary.

4. La intensa actividad auxínica de ALBIT impide que los patógenos que hidrolizan las pectinas de las paredes celulares de las plantas penetren en la célula vegetal.

5. Las plantas, para inmunizarse, requieren un gasto energético adicional con el fin de sintetizar las proteínas defensivas y las sustancias de señalización, así como para el proceso de lignificación, etc. Pero gracias a que ALBIT posee una elevada actividad estimulante de crecimiento, este gasto energético adicional se compensa hasta tal punto que el rendimiento de las plantas inmunizadas puede incluso disminuir si la inmunización no se acompaña de una estimulación del crecimiento y de un suministro adicional de nutrientes. El crecimiento y la diferenciación celular acelerados permiten, asimismo, reducir los niveles de afectación de las plantas por infecciones internas.

6. ALBIT logra que se reestructure la comunidad natural de microbios de la rizosfera, reduciendo el número de microorganismos de fitopatógenos en el suelo у aumentando la microflora.

Estos factores aseguran la actividad fungicida de ALBIT, que se manifiesta con una eficacia biológica de un 40–90% contra las principales enfermedades de los cultivos agrícolas. La no especificidad de la respuesta inmune consigue que el producto aumente la resistencia de las plantas a una amplia gama de enfermedades.

Diferencia entre la colza en semillas tratadas y no tratadas con ALBIT. Resultados 30 días después de la infestación de las semillas por mildiu (Peronospora parasitica) (Alemania, 2014)

Una propiedad fundamental de ALBIT es que no contiene microorganismos vivos (a diferencia de la mayoría de los productos biológicos), sino sustancias activas purificadas de origen microbiano. Este aspecto es determinante para que su actividad no disminuya al utilizarlo junto con fungicidas.

A continuación exponemos un listado de enfermedades contra las cuales ALBIT tiene probada actividad biológica. Estos datos proceden de los ensayos realizados hasta la fecha:

• Antracnosis del lino (Colletotrichum lini) – hasta 90%;
• Carbón común de maíz (Ustilago maydis) – hasta 77%;
• Carbón del trigo (Ustilago tritici) – hasta 60%;
• Carbón volador de la cebada (Ustilago nuda) – hasta 70%;
• Caries o tizón del trigo (Tilletia caries) – hasta 79%;
• Cercospora (Cercospora beticola) – hasta 41%;
• Excoriosis de la vid (Phomopsis viticola) – hasta 92%;
• Fusariosis de la espiga (Fusarium graminearum) – hasta 50%;
• Fusariosis de la raíz (Fusarium spp) – hasta 100%;
• Fusariosis de las semillas (Fusarium oxysporum) – hasta 70%;
• Helmintosporiosis (Drechslera teres) – hasta 94%;
• Mancha borrosa (Bipolaris sorokiniana) – hasta 93%;
• Mancha foliar (Alternaria tenuis) – hasta 50%;
• Manchado negro del girasol (Phoma helianthi) – hasta 71,4%;
• Mildiu (Sphacelotheca panicimiliacei) – hasta 50%;
• Mildiu de la remolacha (Peronospora schachti) – hasta 48,7%;
• Mildiu de la vid (Plasmopara viticola) – hasta 100%;
• Oídio americano (Sphaerotheca morsuvae) – hasta 89%;
• Oídio de la cebada (Erysiphe graminis) – hasta 96%;
• Oídio de la vid (Uncinula necátor) – hasta 100%;
• Oídio del trigo (Blumeria graminis) – hasta 83%;
• Pie negro (Phoma betae) – hasta 88%;
• Podredumbre gris (Botrytis cinerea) – hasta 100%;
• Podredumbre húmeda del girasol (Sclerotinia sclerotiorum) – hasta 100%;
• Pudrición negra (Xanthomonas campestris) – hasta 100%;
• Pythium (Pythium debaryanum) – hasta 40%;
• Roya amarilla (Puccinia hordeina) – hasta 91%;
• Roya de la hoja (Puccinia triticina) – hasta 80%;
• Sarna común (Streptomyces scabies) – hasta 69%;
• Sarna del manzano (Venturia inaequalis) – hasta 60%;
• Septoriosis (Septoria spp) – hasta 81%;
• Tizón del maíz (Helminthosporium turcicum) – hasta 45%;
• Tizón foliar de la soja (Ascochyta sojaecola) – hasta 60%;
• Viruela de la patata (Rhizoctonia solani) – hasta 68%.

ALBIT también ha demostrado gran eficacia en la inmunización de los olivos contra el repilo (Cycloconium oleaginum). Tanto los socios de cooperativas como clientes privados que emplearon el producto durante al menos dos años consecutivos han coincidido en confirmar que se había producido una reducción significativa del nivel de incidencia de la infección por esta enfermedad.

Diferencia entre el olivo infectado por repilo sin tratar y tratado con ALBIT (Sevilla, 2018)

Gracias a sus propiedades inmunizadoras, ALBIT, por sí misma, es capaz de proteger a las plantas de las enfermedades. Además, en la mayoría de los casos, se puede emplear la dosis mínima recomendada del fungicida porque, en combinación, ALBIT potencia la actividad de los fungicidas. De hecho, se ha demostrado la eficacia de la mezcla de ALBIT y los fungicidas contra una larga lista de enfermedades (infecciones interiores, del suelo, aerógenas, infección bacteriana y de semillas) y en distintos cultivos agrícolas. Por otra parte, en ninguno de los ensayos se han constatado casos de incompatibilidad o de disminución de la eficacia por combinación de ALBIT y fungicidas.

Asimismo, resulta de una enorme importancia práctica el hecho de que, en la mayoría de los ensayos realizados, la eficacia de la combinación de ALBIT con la dosis mínima del fungicida no ha supuesto un rendimiento inferior a la eficacia de la dosis completa del fungicida, y a menudo incluso la ha superado. Esta propiedad de ALBIT permite que se compense la reducción de carga de fungicidas en los campos en torno a un 20-50% sin que se pierda la eficacia de la protección. Por otra parte, cada año la Unión Europea publica actualizaciones de la legislación que regula la cantidad de fungicida que se puede aplicar por hectárea. Esta cantidad tiende a ir reduciéndose anualmente, por lo que ALBIT puede ser la solución ideal que ayude a contrarrestar la disminución del fungicida proporcionando el mismo nivel de alta protección.

En cuanto a las propiedades inmunogénicas, se ha demostrado que ALBIT induce los mecanismos naturales de resistencia de las plantas contra las enfermedades (la resistencia sistémica adquirida y la reacción de la hipersensibilidad). ALBIT, gracias a su actividad inmunogénica, compensa potencialmente la actividad fungicida del producto, que se habría visto mermada debido a la disminución de la dosis. La inmunización de las plantas puede suponer una notable reducción en las normas de uso de fungicidas, algo particularmente importante si tenemos en cuenta que las dosis recomendadas para muchos fungicidas son muy elevadas (hasta 2-3 veces).

Muchos fungicidas reducen notablemente el estatus inmunológico de las plantas, su capacidad de resistir a enfermedades. El agente fungicida protege a la planta contra la enfermedad durante el periodo de actividad protectora, sin embargo, finalizado dicho periodo, la planta se vuelve más susceptible a las enfermedades. Así, por ejemplo, el tratamiento antes de la siembra contra las podredumbres de raíces protege a la planta de esta enfermedad, pero puede llegar a hacerla más susceptible a infecciones aerógenas. ALBIT neutraliza este efecto actuando como agente inmunizador activo.

Por otra parte, ALBIT, como un producto inocuo y de residuo cero, se compone de los metabolitos naturales de las bacterias del suelo, y como este se destruye fácilmente por la microflora saprófita no patógena — presente en la superficie de las semillas y en las hojas de las plantas (Penicillinum, aspergillus, levadura, bacterias) —, podría no actuar en la planta de forma plena. Sin embargo, existe una propiedad coadyuvante muy destacada: una pequeña cantidad de fungicida, junto con ALBIT, anula la actividad de la microflora, con lo cual protege al propio ALBIT y aumenta notablemente su eficacia. En este caso el fungicida actúa como conservante y coadyuvante de ALBIT. Por eso se muestran eficaces no ya solo las combinaciones de ALBIT con el 50% de los fungicidas, sino también su uso con cantidades inferiores.

En síntesis, por los ensayos de campo realizados concluimos que el uso de ALBIT puede compensar la reducción de las dosis de los fungicidas, al tiempo que logra un mayor grado de protección de las plantas contra las enfermedades. El binomio ALBIT + fungicida (en dosis reducida) se adecua perfectamente a las nuevas normativas Europeas que entran en vigor próximamente, y que se refieren a la reducción de aportes de cobre a los cultivos. En el caso del olivar se prevé que esta reducción sea de 2,1 kg de cobre por hectárea y año, con lo que se obtendrán frutos más saludables y sanos.

Resistencia a la sequía

El estrés generado por el uso de plaguicidas produce especies nocivas de oxígeno reactivo en grandes cantidades en las células de las plantas, y también ocurre así en condiciones de sequía. Según el Instituto de Fisiología de las Plantas de la Academia Rusa de Ciencias, ALBIT incrementa la capacidad de resistencia de las plantas a la sequía de un 10% a un 60%. Una contribución significativa a este aumento de resistencia a la sequía viene del hecho de que, con el uso de ALBIT, las plantas adquieren un sistema radical bien desarrollado. Con los tratamientos con ALBIT se reduce la cantidad de humedad necesaria para la formación de una tonelada de cosecha, según se ha demostrado en ensayos de campo a largo plazo.

La capacidad de las plantas de resistir temperaturas elevadas queda establecida por el índice de resistencia al calor; la capacidad de resistir frente al déficit de humedad se establece según los parámetros de capacidad de retención del agua, contenido del agua en las hojas e intensidad de la transpiración (evaporación del agua por las hojas). El uso de ALBIT aumenta de manera fiable todos los parámetros de resistencia al calor mencionados en comparación con las muestras de testigo (salvo la intensidad de transpiración). Los resultados de la evaluación de la resistencia al calor obtenidos en todos los ensayos realizados se presentan en este cuadro:

Parámetro Aumento en comparación con el testigo bajo la influencia de ALBIT
Capacidad de retención del agua 4 - 28 %
Contenido de agua en las hojas 7 - 10 %
Intensidad de transpiración Reducción de 31 - 66 %
Resistencia al calor 18 - 60 %

Otro mecanismo importante de la tolerancia a la sequía es el aumento entre un 6% y un 40% del contenido del ácido ascórbico en las hojas de las plantas tratadas con ALBIT. El ácido ascórbico es una molécula óxido-reductiva universal del organismo vegetal, y en concentraciones elevadas es capaz de incrementar la resistencia de las plantas a la sequía.

Diferencia entre aceitunas tratadas con ALBIT y sin tratar (Córdoba, 2018)

Según los resultados de los ensayos, la capacidad de ALBIT de asegurar cosechas abundantes en condiciones de la sequía se debe no solo a la inducción de los propios mecanismos bioquímicos de resistencia a la sequía (resistencia al calor, capacidad de retención del agua), sino también a la capacidad del producto de formar un sistema radical más robusto. Con ALBIT, se potencia la formación de raíces primarias y secundarias, lo que conlleva el aumento de la resistencia de las plantas a la sequía.

ALBIT para Trigo

Diferencia en el desarrollo del sistema radical del trigo en semillas tratadas con ALBIT y sin tratar (Lituania, 2011)

Gracias a la capacidad de inducir la resistencia de las plantas a la sequía, el efecto de ALBIT (el aumento del rendimiento) en condiciones de sequía puede llegar a ser incluso mayor que en condiciones normales.

Mejor absorción de fertilizantes

Además de estimular el crecimiento, ALBIT actúa en sí mismo como fertilizante, puesto que es capaz de potenciar el suministro de las plantas con los elementos de nutrición mineral, necesarios para la construcción del organismo vegetal. Esta actividad de ALBIT se debe a las tres siguientes causas fundamentales:

Primera: ALBIT contiene un equilibrado conjunto de inicio de macro y microelemento (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, azufre, etc.), por lo que el producto es, de hecho, un microabono. Aunque las bajas dosis que el producto aporta (aproximadamente de 20 a 500 cc por tonelada de semillas o 1 ha), no proporcionan a la planta los elementos suficientes para una nutrición completa, la aportación simultánea de todas las sustancias minerales necesarias asegura un alto poder de crecimiento inicial durante la primera etapa, una vez que la planta es capaz de utilizar eficazmente la nutrición mineral que percibe aportada o del propio suelo.

Segunda: ALBIT aumenta la eficacia del uso de los nutrientes por parte de las plantas. Es bien sabido que, incluso con una aportación completa de dosis de abonos minerales, las plantas asimilan solo una parte de ellos. Por ejemplo, en el caso de los abonos de fósforo, la parte asimilable es aproximadamente del 20%. La Cátedra de Agroquímica de la Universidad Pública de Moscú (1999) demostró que, con ALBIT, la extracción de nitrógeno de los abonos aumentaba un 25%; de fósforo, un 47%; y de potasio, un 18%. Este efecto se consigue gracias a la potente actividad auxínica del producto. Los tejidos enriquecidos con las auxinas tienen poder de atracción de las sustancias nutritivas.

En estos mismos ensayos se aplicó ALBIT, con distintos fertilizantes minerales, a la cebada y el trigo de primavera, que obtenían su aporte del suelo. En estas pruebas se constató que, en el suelo de mejora y media fertilización, ALBIT logra compensar hasta 18,7 kg/ha de nitrógeno y 14,2 kg/ha de fósforo aportado.

Las correspondencias son las siguientes recalculando para abonos reales:

• 49 kg/ha de nitrato de amonio;
• 40 kg/ha de urea;
• 65 kg/ha de superfosfato simple;
• 39 kg/ha de superfosfato doble.

Así pues, con el aporte de ALBIT, por cada hectárea se puede llegar a compensar la falta de aporte de fertilizantes minerales entre un 10% y un 30%.

ALBIT para Alfalfa

Mejor absorción de urea por la alfalfa tratada con ALBIT (Zaragoza, 2018)

Tercera: ALBIT tiene una potente influencia indirecta sobre las plantas a través de la comunidad microbiótica rizosférica. En el caso de tratamiento de semillas, el ácido PGB surte efecto en los receptores de las plantas, pero también penetra en la rizosfera en cantidades notables, lo cual supone cambios en la comunidad microbiótica rizosférica asociada a las plantas. Se ha comprobado que se reducen los microhongos patógenos del género Fusarium y que aumenta el número de Cladosporium, Trichoderma y Gliocladium (en hasta un 600% si se compara con la muestra de testigo), por lo que el resultado es parecido al del aporte exógeno de los fungicidas biológicos. ALBIT no contiene organismos vivos, sin embargo, gracias a su actividad reguladora de la microflora natural, las bacterias del género Azotobacter y otras bacterias fijadoras del nitrógeno se multiplican, se potencia la actividad de la fijación del nitrógeno, la solubilización de fosfatos y el suministro de nutrientes a las plantas. De este modo, en la planta se produce un aumento de un 24% a un 25% de la extracción de nitrógeno del suelo, de un 26% a un 40% de la extracción de fósforos y de un 9% a un 20% de la extracción de potasio. En suma, que el suministro adicional de nutrientes a la planta recompensa el gasto energético del organismo vegetal en la inmunización, influye en el crecimiento y su desarrollo acelerado, e incrementa la resistencia al estrés.

Mejora de estado del suelo

Una de las funciones más importantes de ALBIT se debe a su interacción con la comunidad microbiana del suelo. El tratamiento con ALBIT provoca cambios en la comunidad microbiana de la rizosfera de las plantas, y el resultado es que disminuyen los microhongos patógenos (por ejemplo, de la clase Fusarium), al tiempo que aumenta el número de bacterias. También se produce un incremento de micromicetos de las clases Gliocladium y Trichoderma, que son antagonistas de los patógenos de las plantas. Los datos referidos a la disminución del número de patógenos y al aumento de la proporción de antagonistas se confirman por los informes de las estaciones regionales de protección de plantas de las regiones de Ryazan y Saratov, en los que se señala que, en las explotaciones agrícolas donde sistemáticamente se usa ALBIT, el estado fitosanitario del suelo mejora. Por lo tanto, gracias precisamente a esta reestructuración de la comunidad microbiana del suelo propiciada por ALBIT, es posible luchar contra los patógenos sin tener que aportar biofungicidas vivos; es decir, basta con estimular el crecimiento de los microorganismos biofungicidas que ya están presentes en la rizosfera.

ALBIT también aumenta el número total de microorganismos sembrados en el caldo nutritivo (de unos 3 a unos 3,5 millones por gramo en el suelo, y de unos 8 a unos 14,7 millones en la superficie de las raíces). Con ALBIT se incrementa, en las capas del suelo, la cantidad de las bacterias estimulantes del crecimiento y fijadoras de nitrógeno (por ejemplo, del Azotobacter), a la vez que se refuerza la capacidad del suelo para estimular el crecimiento entre un 50% y 100%. Por otra parte, según las dosis de fertilizantes aplicadas, disminuye la toxicidad del suelo: se ha demostrado que, durante el tratamiento con ALBIT, aumenta la actividad de los microorganismos útiles que estimulan el crecimiento de las plantas, y se reduce la actividad de los microorganismos tóxicos.

ALBIT no contiene fijadores vivos de nitrógeno. Sin embargo, gracias al aumento del número y de la actividad de los fijadores de nitrógeno, el producto, que por sí mismo no contiene bacterias vivas, aumenta, al inicio del periodo de vegetación, la actividad del proceso de fijación de nitrógeno en la rizosfera entre un 10% y un 20%, lo que asegura un suministro adicional de nitrógeno a las plantas.

A diferencia de ALBIT, los plaguicidas reducen la actividad microbiana del suelo entre un 30% y un 50%. Tras años de ensayos en el Instituto de Investigación Científica de Floricultura y Cultivos Subtropicales, se ha establecido que ALBIT logra reducir la influencia negativa de los plaguicidas, con base de dithianon, alfacipermetrina, lambda cialotrina, deltametrina y otros, en la microbiocenosis del suelo. ALBIT aumenta la resistencia de la microflora a la actividad de las sustancias ecotóxicas, normalizando su actividad biológica, aminorada o incluso suprimida por el uso de los plaguicidas.

Un caso concreto fue el tratamiento con plaguicidas en parcelas experimentales de una finca de manzanos. Los plaguicidas causaban la reducción de la actividad respiratoria basal. De hecho, no se observaba actividad respiratoria normal del suelo incluso un mes después de haberlo usado. Sin embargo, cuando se aplicaba ALBIT junto con los plaguicidas, se reducían notablemente estas consecuencias negativas de los plaguicidas. La aplicación de ALBIT en casos de tratamientos con plaguicidas prácticamente recuperaba la actividad microbiana hasta el nivel del suelo intacto.

Además de la fijación de nitrógeno, en la rizosfera tiene lugar el proceso de desnitrificación, que supone la pérdida del nitrógeno accesible del suelo. En condiciones anaeróbicas, muchas bacterias rizosféricas son capaces de usar los nitratos como un aceptor terminal de electrones en respiración anaeróbica (desnitrificación o proceso de reducción disimilada del nitrato). La respiración nítrica ocupa el segundo lugar en la eficiencia energética, después de la oxigénica.

En ensayos realizados en la Cátedra de Biología de Suelos de la UEM se ha comprobado que el tratamiento con ALBIT disminuye la actividad del proceso de desnitrificación (el proceso microbiano que provoca la pérdida de nitrógeno en el suelo) durante todo el periodo de vegetación de las plantas; esta reducción es de entre un 10% y 88%. Existe una disminución de la desnitrificación tanto potencial como real. La desnitrificación potencial caracteriza la capacidad de los microorganismos del suelo para realizar este proceso, mientras que la real es la desnitrificación que, de hecho, ocurre en condiciones de ensayo dadas. Se aplican términos análogos para la fijación de nitrógeno y otros procesos bioquímicos. Paralelamente a la aceleración de la fijación de nitrógeno, aumenta notablemente el suministro de nitrógeno accesible para la planta.

Por consiguiente, ALBIT, gracias a que actúa “indirectamente” a través de la comunidad microbiana del suelo, posee efectos beneficiosos para las plantas, refuerza su alimentación mineral, reduce el peligro del impacto de patógenos y disminuye la toxicidad del suelo. La sustancia activa de ALBIT (ácido poli-beta-hidroxibutírico) es una sustancia natural básica de reserva que contienen la mayoría de las bacterias del suelo, lo cual explica su capacidad de estimular a los microorganismos útiles que viven en la superficie de las raíces de las plantas. En gran medida, esta propiedad favorece el suministro reforzado de elementos nutritivos a las plantas. De un lado, el efecto estimulante del crecimiento del producto se debe al aumento del número y de la actividad de los microorganismos activadores del crecimiento que habitan en las capas del suelo. De otro lado, el efecto defensivo de ALBIT proviene de su acción inmunizante y de la disminución de la actividad de los fitopatógenos del suelo por intermediación de la sucesión de la comunidad de microorganismos del suelo.

Aumenta el rendimiento de la cosecha

El objetivo principal del producto ALBIT es el aumento del rendimiento de las plantas. ALBIT aumenta de manera estable entre un 12% y un 23% la cosecha de los principales cultivos (en total se ha probado en más de 70 cultivos). El cuadro siguiente muestra el incremento de la producción con el programa completo de tratamientos con ALBIT en la cosecha de los cultivos agrícolas, según los datos de más de 250 ensayos de campo, realizados entre los años 2000 y 2017:

Cultivo Aumento promedio de la cosecha Aumento máximo de la cosecha, kg/ha
Ajo +12,0 % +2130
Alfalfa +33,9 % +2400
Alforfón +52,8 % +830
Algodón +14,2 % +700
Almendro +10,3 % +225
Arroz +12,9 % +2460
Avena +15,7 % +600
Berenjena +23,2 % +1850
Cacahuete +12,2 % +500
Calabacín +17,4 % +7000
Cebada de invierno +21,6 % +1500
Cebada de primavera +19,6 % +940
Cebolla +17,6 % +6800
Centeno +22,3 % +320
Cítricos +14,7 % -
Col Chino +12,5 % +6240
Col repollo +12,0 % +8330
Colza +29,1 % +1090
Flor cortada +12,0 % -
Fresa +15,7 % +6280
Frijoles forrajeros +15,7 % +190
Frutales de hueso +10,8 % -
Frutales de pepita +11,2 % -
Frutos rojos +16,9 % -
Girasol +27,9 % +550
Guisante +12,8 % +620
Haba +16,3 % +450
Lechuga +12,7 % +2330
Lenteja +24,9 % +190
Lino +17,6 % +1300
Lupino +14,3 % +100
Lúpulo +23,5 % +470
Maíz +11,6 % +3300
Melón +15,0 % +3700
Mijo +26,1 % +620
Olivar +20,7 % +1150
Patata +20,0 % +4935
Pepino +21,7 % +27000
Pimiento +16,3 % +3600
Pistacho +10,8 % +230
Remolacha azucarera +16,2 % +14500
Remolacha de mesa +14,1 % +2430
Sandía +15,9 % +1850
Setas +20,3 % -
Soja +19,8 % +750
Sorgo +18,0 % +300
Tomate +23,4 % +39400
Trébol +36,5 % +11030
Trigo de invierno +13,3 % +1250
Trigo de primavera +16,5 % +440
Vid +23,1 % +5910
Zanahoria +10,9 % +3750

Al considerar los valores medios de aumento del rendimiento, hay que tener en cuenta que el aumento puede variar en torno a un 50% del valor medio, siempre en función de distintas condiciones concretas.

Mejora la calidad de la cosecha

Otra importante propiedad de ALBIT es que ejerce una influencia muy positiva sobre la calidad de la cosecha. Hoy día uno de los problemas principales de los cultivos atañe a la calidad, de la cual depende directamente el precio de venta. Los tratamientos con fungicidas, herbicidas e insecticidas reducen notablemente los índices de calidad de los cultivos debido al estrés y a que las plantas pierden en capacidad de crecimiento. El resultado es que se obtiene una cosecha grande, pero de mala calidad.

Los datos de los ensayos de campo realizados demuestran que ALBIT aumenta la calidad de la cosecha:

Gluten en:
Trigo – hasta un 5,1%;
Aceite en:
Aceitunas – hasta un 10,0%;
Girasol – hasta un 22,5%;
Colza – hasta un 1,3%;
Sacarosa en:
Vid – hasta un 13,5%;
Remolacha azucarera – hasta un 2,5%;
Vitaminas en:
Hortalizas – hasta 25%.

De igual modo, ALBIT ha demostrado que tiene efecto sobre el contenido de las micotoxinas en las cosechas. Los ensayos con ALBIT revelan que el uso de los fungicidas puede incluso acarrear un aumento de ocratoxina en la cebada y de toxina NT-2 en el trigo. Esto ocurre por la supresión de la microflora toxigénica. El carácter inmunizante de la actividad de ALBIT le permite controlar también el desarrollo de aquellos fitopatógenos que no se expresan como síntomas de enfermedades. Los resultados de los ensayos realizados así lo han demostrado contra el complejo de micotoxinas en la cosecha de cereales.

Por otra parte, ALBIT también consigue reducir selectivamente la acumulación de los radionúclidos en la cosecha. Según las investigaciones del Instituto de Investigación Científica de Legumbres y Cereales de Oriol (2001-2003), ALBIT disminuye la extracción de los elementos radiactivos en la cosecha. Después del tratamiento de las plantas de guisante con ALBIT, la contaminación de los granos con el radionúclido de cesio descendía hasta el 2,5-7,1 Bq/kg (9,6-21,1%) en comparación con el testigo. El coeficiente de acumulación de radiocesio bajaba a 0,005-0,03 (3,5-20%).

El tratamiento de semillas antes de la siembra afecta más al rendimiento que a la calidad de la cosecha. Cuando se trata de aumentar la calidad de la cosecha son más eficaces los tratamientos vegetativos.

Mejoras y patentes

El principal éxito de ALBIT es que, 25 años después de su invención, sigue siendo un producto vigente y con demanda de mercado, ya que no tiene competidores análogos hasta la fecha. Para mantener esta posición de preeminencia, ALBIT es objeto de una constante optimización de las tecnologías de uso del producto y, a fin de mejorar su composición, se presta atención permanente y prioritaria a la investigación científica. El resultado de estos esfuerzos es que existen 6 patentes del ALBIT a nivel mundial.

Patentes registradas de ALBIT

Modo de aplicación

ALBIT se puede aplicar de diferentes maneras. Una de ellas consiste en adaptar el tratamiento del producto al programa de tratamientos del agricultor. Además, dependiendo de la fase en que se encuentre la planta, existen varios modos de aplicar ALBIT. A continuación se describen los métodos más comunes y eficaces:

Aplicación foliar

La aplicación foliar es el método principal y más efectivo de empleo de ALBIT, ya que se ha utilizado en la práctica totalidad de los ensayos realizados. Esta forma de aplicar ALBIT es también la más simple y rentable, pues ALBIT es compatible con cualquier otro producto y se puede adaptar fácilmente a cualquier programa de tratamientos foliares. Además, en el reglamento de uso del producto se indican las dosis para la aplicación foliar.

Tratamiento de las semillas

El tratamiento de las semillas con ALBIT ofrece una alta eficiencia en materia de germinación y del vigor de dicha germinación. Con ALBIT únicamente se pueden tratar las semillas que no vengan ya tratadas con fungicida. Con el tratamiento de las semillas también hay que tener en cuenta que ALBIT es un producto natural y que se descompone rápidamente a causa de la microflora natural. Por eso, para el tratamiento de semillas antes de la siembra solo con ALBIT y agua, el producto debe aplicarse, como máximo, de 1 a 5 días antes de la siembra, pues ALBIT no puede conservarse mucho tiempo en las semillas tratadas. Si se utiliza ALBIT en combinación con las dosis de fungicidas, ya sean dosis completas o reducidas, que en este caso funcionan como conservantes, el plazo de conservación de las semillas tratadas puede alargarse hasta 9 meses.

Diferencia en el trigo en semillas tratadas con ALBIT y sin tratar (Lituania, 2014)

Tratamiento en surcos durante la siembra

En caso de que las semillas ya hayan sido tratadas con un fungicida y no exista posibilidad de tratarlas con ALBIT antes de la siembra, el producto también se puede aplicar en surcos durante la siembra. Los ensayos realizados demuestran una alta eficiencia de los tratamientos con ALBIT en surcos, que en términos de productividad no presentan resultados inferiores a los del tratamiento de las semillas. El único criterio para optar por este tipo de tratamiento es disponer de la maquinaria necesaria que pueda aplicar ALBIT durante la siembra.

Resultado del tratamiento con ALBIT durante la siembra de los tubérculos de patata en surcos (Málaga, 2018)

Preparación de los plantones para trasplante

Cuando, en lugar de semillas para plantar, se utilizan plantones (para hortalizas, olivos, vid, árboles frutales, frutos rojos, etc.), estos también pueden prepararse para su trasplante tratándolos con ALBIT. En este caso, ALBIT demuestra una eficiencia muy alta, ya que minimiza la gran cantidad de estrés que se provoca a las plantas durante el proceso de trasplante. Hay varias formas en que se pueden preparar los plantones para un trasplante, la elección depende de la rutina y de las capacidades del agricultor. Los tres métodos son bastante efectivos, pero los exponemos en orden decreciente conforme a su eficiencia:

a. Si el tratamiento con fungicida se realiza inmediatamente antes de la plantación (remojando los plantones en una solución de trabajo con un fungicida), se recomienda añadir ALBIT directamente en la solución de trabajo y tratar los plantones en combinación con el fungicida. Este es el método más eficiente. ALBIT, además, también reducirá significativamente el daño infligido a la planta debido al tratamiento con fungicidas.
b. Si no se llevan a cabo tratamientos con un fungicida antes de la plantación, se recomienda realizar el tratamiento foliar entre 1 y 2 días inmediatamente después de la siembra.
c. Si no es posible tratar los plantones inmediatamente después de la plantación, habrá que tratarlos mientras aún estén en la bandeja o en la bolsa, es decir, antes de plantarlos.

Resultado del tratamiento con ALBIT de los plantones de fresa antes de la plantación, en combinación con fungicida (Huelva, 2017)

Tratamiento de los esquejes

ALBIT también ha demostrado gran eficiencia cuando se remojan los esquejes antes de plantarlos. Este método es muy útil en viveros.

Resultado del tratamiento con ALBIT de los esquejes de olivar (Málaga, 2018)

Aplicación por riego

Actualmente no disponemos de un número suficiente de ensayos realizados con ALBIT mediante irrigación, por lo que no podemos proporcionar recomendaciones específicas sobre las dosis y la cantidad de tratamientos requeridos para usar el producto con el procedimiento de riego. Dado que en la mayoría de los casos siempre existe la posibilidad de tratamiento foliar según las especificaciones del producto, el método de aplicación por riego sigue siendo el menos demandado. Si bien en un pequeño número de ensayos se ha demostrado la eficacia de los tratamientos con ALBIT por riego, se deben realizar una serie de ensayos adicionales preliminares según el tipo de cultivo y las condiciones. En España ya hay clientes que utilizan con éxito ALBIT mediante riego; se trata de aquellos casos en que los cultivos no tienen suficiente masa vegetal en las fases iniciales para poder aplicar ALBIT por vía foliar. El ajuste de las dosis correctas y la frecuencia de aplicación de ALBIT los han determinado los propios clientes mediante pruebas internas. Por lo tanto, en este momento, la correcta aplicación de ALBIT por irrigación solo es posible con pruebas previas para determinar las dosis adecuadas según el tipo de cultivo particular y según ciertas condiciones.

Dosis y aplicación en tu cultivo

Compatibilidad

A diferencia de la mayor parte de los productos biológicos, ALBIT es compatible con los plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas) y con los abonos. Esta propiedad del producto se debe al hecho de que ALBIT no contiene organismos vivos. Hasta ahora no se han detectado casos de incompatibilidad de ALBIT con otros productos durante todo el tiempo de utilización de ALBIT. A diferencia de muchos bioestimulantes populares de origen no biológico (extraídos de carbón, madera, légamo), ALBIT tiene un contenido y unas propiedades estables, y pH neutro. La efectividad de la aplicación de ALBIT también es independiente del nivel de pH de la solución de trabajo, ya que el producto muestra la máxima efectividad en cualquier nivel de pH de la solución de trabajo. Estas propiedades hacen que el uso de ALBIT sea muy sencillo para cualquier agricultor, sin que importe qué productos utilice.

Entre todos los fertilizantes, la mejor combinación demostrada es la de ALBIT con lignohumatos. Este tipo de abonos permite que se obtenga todo el potencial de la nutrición del suelo y foliar de las plantas. Su uso con ALBIT permite utilizar con más eficacia los elementos nutritivos que se suministran a la planta (gracias a la actividad de regulación del crecimiento) y evitar el gasto de energía adicional para la lucha contra los patógenos (gracias a la inmunización de las plantas). Cuando se combinan los lignohumatos y ALBIT, se aprecia claramente la sinergia, la potenciación mutua de las propiedades beneficiosas.

ALBIT es compatible y puede aplicarse mezclado con otros productos biológicos y reguladores del crecimiento. En todos los ensayos realizados en el campo hasta la fecha, el tratamiento de las plantas con ALBIT en combinación con estos otros productos ha dado resultados positivos. Sin embargo, en función del producto, estas combinaciones pueden causar tanto la mencionada sinergia, como justo lo contrario, el descenso mutuo de la actividad. Según el nivel de eficacia de las combinaciones de ALBIT con productos biológicos y reguladores de crecimiento, se pueden establecer dos grupos:

El primer grupo abarca aquellos productos que muestran relación sinérgica con ALBIT. A este grupo pertenecen principalmente los humatos. Los humatos son un grupo bastante poligenético, cuyo contenido y propiedades dependen en gran medida del modo de producción. ALBIT se combina de diferentes maneras con distintos humatos. Hay pocos productos que mantengan una relación sinérgica con ALBIT, porque ALBIT es un producto complejo que contiene, en sí mismo, la mayoría de los componentes y de las funciones con efectos beneficiosos. Por eso es poco probable que, aun agregándole componentes complementarios, se llegue a potenciar su efecto.

Al segundo grupo pertenecen los productos biológicos cuya combinación con ALBIT es poco eficaz. Como regla general, esto se debe a que ALBIT ya contiene los componentes correspondientes y su uso adicional no conlleva la potenciación de la actividad. Por ejemplo, no se obtienen buenos resultados de la combinación de ALBIT con Silk, Novosil, Biosil, Terpenol y otros productos similares basados en los ácidos triterpénicos, porque el producto ya contiene esta sustancia activa, y la adición de cantidades adicionales de ácidos triterpénicos causa la reducción del efecto.

Por regla general, la combinación de ALBIT con productos biológicos basados en microorganismos vivos (Pseudomonas fluorescens, Trichoderma lignorum, Pseudomonas aureofaciens, Bacillus subtilis) tampoco resulta demasiado eficaz. Los microorganismos que integran estos productos prefieren servirse de ALBIT como sustrato para crecer empleando recursos de fácil acceso, en lugar de usar recursos de difícil acceso - del suelo, exudados vegetales o microorganismos patógenos (hiperparasitismo) - para desarrollarse. Así pues, el resultado de un uso combinado es que la eficacia de ALBIT disminuye.

Puesto que en la actualidad hay gran cantidad de bioestimulantes disponibles en el mercado y no existe posibilidad de verificar la compatibilidad de ALBIT con cada producto específico, para evitar la disminución de la eficiencia de ALBIT se recomienda no utilizarlo con otros estimuladores del crecimiento.